El técnico rojillo apostó ayer por Marqués como hombre más adelantado, lo intentó pero no estuvo especialmente afortunado. / Prensa2

El Mirandés se vio superado

El Girona se mostró más ambicioso que los rojillos, manejó el duelo según sus intereses y volvió a contar con el de siempre, Stuani, que se apuntó el doblete

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Pese a que los rojillos ya dejaron hechos los deberes la pasada semana, acudía el equipo a Montilivi con la intención de cerrar su participación en esta liga como visitante obteniendo un resultado que les permitiera ascender posiciones en la tabla clasificatoria, querían los de Anduva, lógicamente la victoria. La querían los pupilos de Etxeberría y también empujaban ayer desde otros campos para que el Mirandés lograra el triunfo. En este caso no para que engordara el bloque rojillo su estadística sino para que su anfitrión de ayer, el Girona, no sumara.

En las Palmas y en Ponferrada estaban todos muy pendientes de las evoluciones del Mirandés que era juez ya que tanto el Girona, el equipo canario y los bercianos se jugaban seguir con opciones de disputar el 'play off' de ascenso hasta la última jornada de la liga regular. Después de lo ocurrido en Montilivi el Mirandés no tuvo mucho que decir, acabó perdiendo justamente frente a un Girona que sabedor de lo que se jugaba puso toda la carne en el asador y aprovechó sus ocasiones de gol. El equipo catalán va a depender de sí mismo en la última jornada para pelear por la posibilidad de ascender.

Por lo que respecta al partido de ayer introdujo Etxeberria algunos cambios con respecto al bloque que se vio la pasada semana en Anduva aunque también siguió apostando por las novedades que se vieron frente al Ibiza. La portería volvió a defenderla Ramón Juan que, pese a verse superado en dos ocasiones por Stuani, fue el mejor de los rojillos, y mantuvo Etxebe a Imanol y Carreira en la misma banda.

Con la presencia de Odei en el once inicial, además de la de Garrido, Marqués y la reaparición de Brugué intentó presentar batalla el técnico mirandesista pero ayer los de Anduva no estuvieron a la altura.

Desde el pitido inicial se hizo el Girona con las riendas del encuentro y buscaba insistentemente crear peligro en los dominios de Ramón Juan. El equipo catalán apretaba y el Mirandés no podía hacer mucho más que defenderse, lo hizo con orden eso sí, pero dado que no había una gran presencia rojilla en ataque y que el partido se estaba disputando en una sola dirección todo apuntaba a que con tantas idas del cántaro a la fuente, acabaría rompiéndose. Es lo que ocurrió cuando el choque se acercaba al tramo final de la primera parte. Stuani había avisado minutos antes con un cabezazo al palo y en el minuto 38 aprovechó el centro de Borja García desde el lateral para hacer el 1-0 con un testarazo inapelable.

Sin variaciones

El marcador era ajustado, con él se llegó al descanso, y por lo tanto al Mirandés le quedaban opciones y había que ver si en la segunda mitad los de Anduva iban a poder restablecer las tablas.

En los primeros minutos los rojillos se mostraron un poco más peleones y Riquelme, el más activo de todos lo intentó pero no tuvo realmente ninguna ocasión que pusiera en peligro al Girona.

Los de casa por contra comenzaron a poner a prueba a Ramón Juan que sostuvo al equipo con vida gracias a tres espectaculares paradones tras acciones de Baena, Samu Sáez y Stuani. No se ampliaba la cuenta del Girona y quedaban posibilidades de cazar alguna para los rojillos pero todo acabó torciéndose para el Mirandés en el minuto 82.

Una falta de Jorge Sáenz sobre Alex Baena acabó con el jugador del Mirandés expulsado con roja directa tras un rifirrafe con el rival. Los de Anduva se quedaron con uno menos y el anfitrión lo aprovechó para aumentar la diferencia y sentenciar el choque en el minuto 88. Una gran jugada combinativa entre Samu Sáez, Baena y Stuani acabó con la segunda diana de Stuani. Desde ahí y hasta el final ya no hubo más partido pese a que el colegiado prolongó ocho minutos.