Hassan jugó el partido completo. / Carlos Castro

El Mirandés sigue otra temporada con su idilio en la Copa

Los rojillos estarán hoy en el bombo tras los goles de Marqués y Riquelme y sufrir de lo lindo ante el Lugo

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés es equipo de dieciseisavos de final y hoy entrará en el sorteo tras ganar 1-2 al Lugo. Con la segunda unidad y varios jugadores del filial, sigue adelante en su torneo favorito, la Copa.

Íñigo Vicente por Riquelme y Letic en lugar de Carreira fueron las novedades con las que partió Escobar con respecto a la primera eliminatoria. Sanchís se enfrentó por primera vez a un rival de Segunda. El Lugo tiró de nombres más reconocibles, entre ellos un viejo conocido, Hugo Rama. Aunque no repitió ninguno de los que jugaron en Tenerife.

No pudo empezar mejor el partido para un Mirandés muy enchufado desde el inicio. Tras un error del central Castrín, el balón le llegó a Íñigo Vicente y eso siempre es sinónimo de peligro porque el de Derio realizó un perfecto pase filtrado a Marqués, quien con la zurda batió por bajo al portero local.

Definió a la perfección. Apenas se habían cumplido tres minutos y los rojillos ya se habían adelantado en 'su' torneo. Vicente intentó después sorprender a Vieites desde el centro del campo mientras el Lugo pasaba a ser el dominador en busca del empate, principalmente a través de los lanzamientos de falta de Hugo Rama, que los gallegos intentaban provocar siempre que tenían oportunidad para aprovechar el buen golpeo del exmirandesista.

Cada vez que pasaban del círculo central no tenían ningún reparo en tirarse o en forzar infracciones para intentar hacer uso de su potencial a balón parado. Solo llevaban peligro mediante saques de esquina y faltas. Era un monólogo. El guardameta Ramón Juan, salvo en una indecisión en una salida, se mostraba seguro.

No en estrategia, sino en la primera jugada trenzada por los albivermellos, Chris Ramos chutó con mucha intención para que el cancerbero rojillo se luciera.

Los de Escobar perdían muy rápido la pelota. Pasaron muchos minutos hasta ver un nuevo acercamiento al área del Mirandés. Fue casi en el 31, cuando Hassan se deshizo de los rivales que le salían al paso en un eslalon repleto de calidad y cambio de ritmo. Se plantó solo ante el cancerbero, que con el pie izquierdo evitó el segundo.

Gelabert lanzó flojo en el primer acercamiento de la segunda mitad, cuando la niebla que ya cubría Lugo hacía cada vez más complicado el seguimiento del encuentro.

El mismo jugador tuvo el segundo tras un fallo defensivo del Lugo. Se fue, desde su campo, solo hacia la portería y cuando se plantó ante Vieites, intentó una vaselina que el meta adivinó.

Los de casa lo intentaban por ambos flancos, se iban con suma facilidad de los defensas mirandesistas, sobre todo con las internadas de Ramos, pero los anfitriones fallaban en el último pase. Hasta que llegó el empate. Y cómo no, tenía que ser a balón parado. Hugo Rama botó el córner y una prolongación al segundo palo supuso que Joselu se aprovechara de la pasividad de Olguín y batiera a Ramón Juan, que se había quedado sin salir en la línea de gol.

Riquelme reemplazó a Íñigo Vicente y ya en la recta final entró Brugué, pero los saques de esquina y las faltas seguían siendo un suplicio para los de rojo, que ya no cruzaban a campo contrario. Todos los balones largos hacia Marqués se perdían.

Pero lo que es el fútbol. El Mirandés hizo el segundo gol en el 82 de saque de esquina directo, que botó Riquelme, lanzamiento al que contribuyó un fallo garrafal del portero. Ramón Juan (perfecto de reflejos) se volvió a lucir tras dos cabezazos en los instantes finales. Arroyó entró para sumar centrales y el Mirandés pasó de ronda con mucho sufrimiento.