El cancerbero se queda con el cuero ante el levantinista De Frutos. / laliga

Un mirandés sigue creciendo en la élite

«Intento mejorar cada día, ser natural y sencillo con todo el mundo», afirma el portero Sergio Herrera tras renovar con Osasuna hasta 2026

ÁNGEL GARRAZA

Sergio Herrera se ha convertido en una pieza importante del proyecto deportivo de Osasuna. Además, se ha ganado el cariño de la afición del club de Pamplona gracias a su carisma e implicación. Todo ello le ha supuesto al portero mirandés prolongar su vinculación con la entidad navarra hasta el mes de junio del año 2026. Ha ampliado tres temporadas más la relación establecida en su anterior contrato. Su cláusula de rescisión asciende a 14 millones de euros en Primera División. A sus 28 años, el de Miranda sigue creciendo en la élite.

¿El motivo de su éxito? «Intentar mejorar en el día a día y seguir aprendiendo. Es difícil tener siempre un alto rendimiento, pero Osasuna me dio confianza. Y eso es superimportante», asegura el guardameta tras anunciarse la prolongación de su contrato con la entidad navarra, que expiraba el año 2023.

Herrera reconoció que cuando debutó en Primera llevaba muy poco tiempo de experiencia en el fútbol profesional. «Osasuna me ayudó mucho a pulir las carencias que tenía y con las que llegué por inexperiencia».

Todo eso ha quedado atrás. «Intento transmitir en el campo garra y sufrimiento». Son razones para que en Pamplona consideren al mirandés uno de los suyos. «Llegué muy joven. Cada año creo que he ido mejorando», sostiene como argumento para mantenerse en lo más alto. «Soy natural, sencillo, igual con todo el mundo. Cuando juego, cuando me piden una foto o un autógrafo y por eso también puedo caer bien».

El cancerbero recaló en Osasuna hace cuatro años y medio. Llegó procedente del Huesca, donde se había convertido en el portero revelación de LaLiga SmartBank tras formarse en el Alavés, alcanzar su primer equipo cuando jugaba en Segunda B y militar en otros conjuntos de la categoría de bronce como el Laudio y el Amorebieta.

En su primer curso como osasunista se hizo con la titularidad y completó una sobresaliente campaña, pero en la recta final sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Después de siete meses de trabajo, retornó a los terrenos de juego plenamente restablecido y a partir de entonces se disputó el puesto con Rubén Martínez en la campaña en la que Osasuna lograría el ascenso a LaLiga Santander. Ya en la máxima categoría, Herrera recuperó la condición de titular y ha dado estabilidad a la portería de un bloque que ha logrado dos permanencias holgadas y que, ahora, ocupa la décima posición tras dieciséis jornadas disputadas.

Su club anunció la ampliación del contrato mediante un vídeo promocional. «Dicen que estamos locos de la cabeza...», arrancan el audiovisual en el que el mirandés es el protagonista. No cabe duda de que allí se trata de un miembro importante de una plantilla cada vez más asentada en la élite.

Hasta el Atlético de Madrid se interesó por él el pasado verano, pero su deseo de jugar (habría estado a la sombra de Oblak) y de crecer en la máxima categoría fueron motivos suficientes para no forzar su salida.

«El club y la afición me han dado todo el cariño tanto en los buenos como en los malos momentos. Esta renovación ha sido muy fácil en mitad de la temporada», admite quien ya piensa en el duelo del próximo domingo ante el Barcelona.