El Mirandés presenta otro superávit, baja el presupuesto y coge 1,7 millones de la caja

Los consejeros José Miguel García Noceda, José Luis Rueda, David de Miguel, Alfredo de Miguel, José Antonio Roa, Jesús Gómez y el saliente, Roberto Martín. /A. G.
Los consejeros José Miguel García Noceda, José Luis Rueda, David de Miguel, Alfredo de Miguel, José Antonio Roa, Jesús Gómez y el saliente, Roberto Martín. / A. G.

La última temporada arrojó un beneficio neto de 738.756 euros; desciende un 10% los ingresos para la actual campaña al prever 2,7 millones

ÁNGEL GARRAZA

«Ya veis que estamos en familia. Hay poca afluencia y no sé muy bien lo que quiere decir, si es que van muy bien las cosas o que despierta poco interés. Lo deseable sería que esta sala estuviese repleta de accionistas, que es lo que estimula para seguir trabajando, pero esta falta de interés a mí me deja bastante frío». Estas fueron las primeras palabras que pronunció el presidente del Mirandés, Alfredo de Miguel, al comprobar que habían asistido solo 104 accionistas, el 55% del capital representado. Fue una junta general anual que transcurrió, como es habitual, como una auténtica balsa de aceite: no faltaron los halagos al consejo e incluso, en la recta final de esta reunión, algunos de los cánticos que se escuchan en Anduva. Así las cosas, se aprobaron todos los puntos del orden del día por unanimidad. No hubo ni una sola abstención.

El apartado económico fue lo que copó gran parte de esta cita que se prolongó durante 72 minutos. Las cuentas fueron ya públicas en este encuentro y las que arrojó la temporada anterior se tradujeron en un superávit neto de 738.796 euros, una vez descontados los 247.16 euros del impuesto sobre beneficios. Hubo un saldo positivo de 985.774 cuando solo estaba presupuestado 149.459 euros.

El origen de estas cuentas satisfactorias para el devenir de la entidad se encuentra en la ayuda al descenso, el dinero por televisión en el 'play off' –lo que suma 1.363.239 euros– y un fondo que tiene la Liga y que reparte a los clubes que no forman parte de la LFP, además de los traspasos de Guarrotxena y Fran Cruz, partidas estas últimas que se tradujeron en un total de 1,6 millones de euros más.

Desglosadas las cifras, por abonados se ingresó 540.000 euros, lo previsto en el borrador de presupuestos que se presentó hace exactamente un año. Obtuvo 106.760 euros en taquillas (por los 78.300 estimados), 1.363.239 euros por la ayuda al descenso –De Miguel recordó anoche que el aumento de esa contribución y que se convirtiese a fondo perdido fue una iniciativa propuesta por el Mirandés, que la LFP acató y de la que se benefician los clubes que pasan por esta situación– y televisión; 130.000 por patrocinios de la LFP. En la tienda oficial se ingresaron 67.368 euros (por los 100.0000 contemplados al principio) y por subvenciones 266.827 euros. Los ingresos en total fueron 4,282.638 euros, más de 1,2 millones de lo que se había estimado hace doce meses.

Respecto a los gastos, la mayor cuantía se la llevó el primer equipo con 2.411.866 euros (2.070.090 se habían previsto). Los de administración supusieron 274.528 euros, la segunda cantidad más elevada por este concepto. La tercera, corresponde a las amortizaciones al contabilizarse 213.657. El total de gastos ascendió a 3.296.863 euros cuando el boceto de presupuestos recogía 2,8 millones.

La auditoría realizada sobre estas cifras recoge que «es el resultado fiel del ejercicio, donde se cumplen las normas legales».

El montante acumulado, que hay en caja asciende a 8.201.381 euros brutos, que se quedan en 6.553.330 euros netos. Es el dinero que tiene el club a día de hoy.

En cuanto al presupuesto para el ejercicio actual experimenta un descenso que llega al diez por ciento en el balance de ingresos. En diciembre de 2017 se presupuestó una cantidad de 3.028.768 euros y ahora, las estimaciones llegan a 2.724.939.

Aquí es donde el consejo destinará 1.696.285 euros de la reserva. La ayuda al descenso (prorrateada) será inferior y no se contemplan partidas de televisión, LFP y patrocinios y los ingresos extraordinarios bajan de forma considerable al ser solo 55.3454.

«El año pasado, destinamos a reservas 768.000 euros y este año hay que sacar 1,7 millones», anunció el consejero encargado de presentar las cuentas José Antonio Roa.

Los gastos, esta vez, se equiparan a los ingresos así que en esta ocasión no se prevén beneficios. El primer equipo se llevará 1,9 millones; menos de los 2,070 millones fijados en la anterior junta general (que finalmente han sido 2,4). Aun así, sigue siendo el mayor desembolso de la entidad al ser al 70%.

Esta junta también sirvió para que se anunciase que el dinero que tiene el Mirandés en reserva, el acumulado total, asciende a 6.153.330 euros una vez descontados los impuestos. «Nuestra salud económica es importante, pero tampoco podemos hacer tonterías y gastarnos todo en un año o en dos. Si podemos permanecer en esta línea de gasto cuatro años, mejor que uno», subrayó el máximo responsable de la entidad mirandesista para explicar la filosofía que sigue el consejo de administración bajo su tutela.

Considera que este beneficio acumulado durante estos años –de 2,2 millones en la 16/17, de 2,3 millones en la 15/16; 486.301 fue el superávit en la 14/15, de 308.000 en la 13/14 y con 639 euros se saldó en la 12/13– «nos permite cierta estabilidad y tranquilidad, pero esto tiene su fin y llegará el momento en el que no podamos tirar de esta hucha. Hoy en día sí podemos echar mano de ese fondo de reserva para incrementar el gasto corriente del club en una cantidad lo suficientemente importante para hacer un equipo competitivo».

Insistió De Miguel en el espíritu previsor que propugna y en cierto modo conservador para cada temporada. «Esto tiene un límite y quiero que hagamos todos esta reflexión», manifestó en su alocución en una sala que contó con la presencia del entrenador, Borja Jiménez, el director deportivo, Chema Aragón, así como del exvicepresidente Ángel Fernández de Aránguiz tras presentar su dimisión en julio.

 

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