Este gesto se ha repetido, principalmente, cuando ha jugado como local. / A. Gómez

El Mirandés logró el 73% de los 52 puntos en su fortín

Acabó la temporada con 38 sumados en Anduva tras 12 victorias y dos empates, y solo 14 firmados a domicilio, con únicamente 3 triunfos

ÁNGEL GARRAZA

Es innegable la fortaleza de Anduva, el templo para cualquier hincha mirandesista y lo que tradicionalmente siempre ha supuesto para los rivales. La fuerza del fortín rojillo se mide en puntos: de los 52 que ha obtenido, en total, en toda la campaña, 38, el 73%, los ha retenido junto a su hinchada, donde salvo excepciones se ha sentido mucho más a gusto.

El técnico Joseba Etxeberria también era conocedor de esta circunstancia, de que Anduva siempre es un plus para los jabatos. Y así se ha demostrado, sobre todo en la segunda vuelta. Tal es así que de los 8 partidos que el Mirandés ha jugado como local desde que el guipuzcoano cogió al equipo en el mes de febrero ha ganado ¡¡¡ siete!!!

Solo ha perdido uno, que además no solo no mereció caer sino que tuvo que haber ganado al flamante ahora Primera División Valladolid. Lo reconoció hasta el propio entrenador del cuadro pucelano, José Ángel Rojo, Pacheta, que se fue, deportivamente hablando, vivo de Miranda sin merecerlo.

El balance arroja datos significativos: el Mirandés ha ganado doce encuentros como conjunto anfitrión. Nueve victorias llegaron en la segunda vuelta, ya que en la primera se mostró mucho más irregular en casa al obtener solo tres triunfos.

Ha empatado dos encuentros, ante Eibar y Oviedo, y encajado siete derrotas: de Miranda se han llevado los tres puntos Alcorcón, Leganés, Girona, Almería, Huesca, Sporting y Valladolid.

Aun así, la diferencia es enorme entre la puntuación conseguida como local y como visitante. A domicilio solo se ha llevado 14 puntos de los 63 que se han puesto en juego. Apenas ha conseguido el 22% de lo que se ha disputado lejos de terreno mirandés.

Donde solo ha sumado tres victorias: ante Tenerife, Ibiza y Real Sociedad B; ha terminado igualando otros cinco duelos y ha perdido los 13 restantes.

Si la clasificación solo analizara los choques en casa, el cuadro mirandesista sería el octavo de Segunda. Habría acabado mejor que lo que dicta la tabla en el cómputo global (14º).

Sin embargo, finalmente se ha confirmado lo que se venía reflejando los últimos meses en función de su trayectoria: solo con los partidos como foráneo estaría en descenso al ser el decimonoveno clasificado.