Garitano y Escobar conversaron antes del partido. / avelino gómez

«Este Mirandés te enamora o te desespera; hemos retrocedido»

Lolo Escobar aseguró que «en la segunda parte hemos hecho un ejercicio de suicidio colectivo y nos han vuelto a hacer mucho daño en el aéreo»

Á. G.

«Nos han faltado muchísimas cosas. Este equipo es capaz de enamorarte en la primera parte como de desesperarte en la segunda». Así de claro se mostró Lolo Escobar, el entrenador el Mirandés, a quien se le vio muy contrariado por lo que había visto sobre el césped, principalmente en el primer cuarto de hora de partido y en la segunda mitad, tramos de encuentro que propiciaron la derrota ante el Leganés.

Al equipo le sigue faltando madurez. Continuidad. Ayer quedó patente porque salieron a relucir tanto las virtudes como los defectos de un bloque que este último domingo sucumbió al prevalecer más los segundos que los primeros. «Nos ha faltado regularidad durante los 90 minutos», incidió el míster dombenitense al manifestar que «en la segunda parte hemos hecho un ejercicio de suicidio colectivo y ahí está el resultado».

Especialmente crítico y enfadado se mostró el extremeño con lo que habían exteriorizado sus futbolistas. Y consigo mismo. Tanto en el banquillo –se llegó a desesperar durante muchas fases del segundo periodo– como en la sala de prensa. «Es una pena porque la primera parte ha sido bastante buena pese a que hemos entrado muy mal en el partido, pero sí que después nos hemos reconducido y a mí me ha encantado ese primer periodo a partir del minuto 10. El problema es que en la segunda, no ha salido».

Los altibajos que sufre el bloque en casi todas las jornadas es algo que preocupa, «la edad es lo que te hace tener una regularidad y una constancia y esa juventud se nota, como hoy (por ayer), porque mezclas alegría y tristeza en muy poco tiempo». No obstante, quiso matizar que en esta ocasión «nos enfrentábamos a un equipazo, que no va a estar abajo, ni mucho menos, sino que estará, al final, arriba. Su clasificación era circunstancial».

Una de las novedades fue mantener a Capellini de pivote a pesar de la vuelta de Meseguer. El italiano jugó ahí en Tenerife por la ausencia del murciano, si bien hasta entonces había ejercido de central. Escobar argumentó que el motivo era frenar el poderío aéreo del adversario. Esa fue la razón del planteamiento.

«Es que no tenía para marcar el balón parado. Es un equipo con tanta presencia física, que había que evitar, no había que hacer, faltas laterales, saques de esquina y les hemos dado todas. Con todo lo que estamos sufriendo a balón parado, queríamos protegernos y tener un jugador más para esas acciones sin perder fútbol. Eso no lo hemos perdido, pero en aéreo nos han vuelto a hacer mucho daño», reconoció.

Estima que «para evolucionar necesitas cometer errores nuevos y hemos cometido errores del pasado. Soy muy crítico conmigo mismo porque no hemos sido capaces de subsanar los que hicimos en la primera jornada. El partido no estaba trabajado para meter la pelota por ahí (por dentro) sino para hacerlo por otro lado (por fuera) y en la segunda parte lo hemos hecho constantemente, lo que ha provocado muchas pérdidas de balón porque nos han presionado muy bien y han podido transitar».

Escobar pidió 8, 10 partidos para ver al auténtico Mirandés, para ensamblar todas las piezas. A las puertas del octavo encuentro, ¿dónde está el equipo? «Sinceramente, ahora mismo hemos retrocedido. Hay veces que parece que avanzas pero hoy no lo hemos hecho. Estamos muy al comienzo porque cometemos los mismos errores del principio».