Camello y Álex López, con gesto cabizbajo durante el partido ante el Fuenlabrada. / prensa2

El Mirandés se duerme con el balón

Los rojillos tuvieron un 70% de posesión en Fuenlabrada pero no generaron peligro hasta los últimos minutos de partido

RAÚL CANALES

El empate cosechado en Fuenlabrada no despeja las dudas que se ciernen sobre el Mirandés. El equipo rojillo repitió los mismos errores que le han condenado en las últimas jornadas, como encajar un gol demasiado rápido, y aunque la habitual reacción de la segunda mitad le permitió rescatar un punto, durante muchas fases del partido no supo que hacer con la pelota.

Los de Lolo Escobar jugaron una hora con un futbolista más, pero no fueron capaces de sacar provecho a la superioridad numérica. Pocas veces el equipo va a dominar tan claramente la posesión como en el Fernando Torres, pero salvo el vendaval de los últimos minutos, apenas generó ocasiones. Los rojillos solo se desmelenaron tras el empate y ahí si que tuvieron oportunidades suficientes como para haberse llevado el triunfo. Pero hasta los últimos minutos, su juego fue demasiado previsible.

Los dirigidos por Lolo Escobar tuvieron el 70% de posesión, es decir que se adueñaron de la pelota después de la expulsión de Salvador. Al quedarse con un jugador menos, el Fuenlabrada cedió el balón a los rojillos, que tuvieron muchos problemas para encontrar espacios.

«Nos faltó fluidez», reconocía el técnico en la rueda de prensa posterior, en la que achacaba las dificultades que habían encontrado los suyos para romper el entramado defensivo local a la falta de velocidad en la circulación y a las constantes interrupciones. Es cierto que el Fuenlabrada tiró de oficio para detener el partido, pero tampoco el Mirandés supo dar continuidad a su fútbol. «No hemos sabido generar dos contra uno por fuera», analizaba Lolo Escobar, que valoraba que el equipo no bajara nunca los brazos y continuará luchando hasta el final.

Las estadísticas reflejan que el Mirandés suele tener más posesión que sus rivales en muchos partidos, sobre todo en las segundas partes, cuando está en desventaja en el marcador. Los rojillos ya se han acostumbrado a empezar perdiendo y tener que remar contracorriente, lo que les obliga a llevar la iniciativa.

Contra Huesca o Lugo tuvieron más tiempo el balón que su oponente, aunque con distinto resultado. A los oscenses no les pudieron hacer daño mientras que a los gallegos lograron remontarles el partido. Incluso contra el Almería (1-4) en Anduva, los de Lolo Escobar dominaron la posesión aunque con mucha menos efectividad que los andaluces, que en apenas media hora ya habían sentenciado el encuentro.

El cambio táctico para tener más equilibrio en la medular, con Álex López ejerciendo de mediapunta para presionar la salida de balón del rival, otorga más solidez pero resta creatividad.

Ni Meseguer ni Oriol Rey imprimen la suficiente velocidad a la circulación, ni los jugadores de más talento, como Riquelme, son capaces de desequilibrar. Así el fútbol rojillo acaba siendo demasiado plano, con mucho pase en horizontal que no rompe líneas de presión.

Contra el Fuenlabrada, Escobar movió ficha en la segunda mitad y volvió a confiar en Gelabert como enganche, con el objetivo de dar más ritmo al equipo, pero el cambio tampoco surtió efecto. Y es que sin balón ya ha quedado claro que el Mirandés sufre porque es demasiado frágil en defensa, pero con la pelota en su poder, no consigue dar fluidez al juego y le cuesta desarbolar a los equipos que se cierran en su campo.

Aunque la cifra de goles a favor es propia de un equipo que aspira al ascenso, lo que evidencia que el Mirandés tiene pegada, el equipo se atasca y genera menos ocasiones de las que debiera en base a la superioridad que ejerce durante muchos minutos en los partidos.

Solo el Almería ha visto más veces puerta que los rojillos, aunque los de Lolo Escobar necesitan mucho más para marcar. El punto débil está en la sangría de goles recibidos, ya que únicamente el colista Alcorcón ha encajado más tantos.

Un rival en buen momento

El Mirandés se ejercitó ayer por la mañana en las instalaciones de Anduva. El equipo completó una sesión recuperatoria tras el esfuerzo realizado en Fuenlabrada y hoy tendrá jornada de descanso. A partir de mañana, Escobar comenzará a preparar el encuentro ante el Real Oviedo, que se disputará en la noche del viernes.

Los asturianos lograron ayer una importante victoria en casa frente al Amorebieta, lo que les ha permitido acercarse a los puestos de play off. Ahora mismo el conjunto carbayón es octavo a solo dos puntos de la zona de privilegio.

Los autores de los goles del triunfo ante el Amorebieta fueron Viti y Borja Bastón. El exmirandesista Jirka disputó los últimos minutos del encuentro mientras que el también exrojillo Matheus no saltó al terreno de juego y le tocó vivir todo el duelo desde el banquillo.