El Mirandés defiende con la posesión del balón como estilo para alcanzar el objetivo

Álvaro Bravo se ha hecho con un puesto en el once titular de Borja Jiménez. /A. G.
Álvaro Bravo se ha hecho con un puesto en el once titular de Borja Jiménez. / A. G.

Los últimos partidos ante el Langreo y el Sporting B elevan a la máxima expresión la apuesta por esta idea al contar con jugadores más técnicos

ÁNGEL GARRAZA

Es un apartado capital para Borja Jiménez. El técnico del Mirandés es consciente de que no solo se ataca sino que también se puede defender desde la posesión y es lo que intenta poner en práctica en el equipo rojillo desde el inicio. No obstante, es en los últimos partidos disputados ante dos conjuntos asturianos: durante todo el choque ante el Langreo y, principalmente durante la última media hora frente al Sporting B en Mareo, cuando este estilo se ha hecho todavía más palpable. Se ha elevado a la máxima expresión. El bloque de Miranda ha sumado los seis puntos en juego y ofrecido buenas sensaciones al margen de las victorias en ambos compromisos.

Todo ello desde el control del encuentro con la pelota en los pies de los futbolistas rojillos. El Mirandés apenas cuenta en su plantilla con centrocampistas de corte defensivo, físicos, del estilo de otros jugadores que sí integran las filas de los rivales del Grupo II de Segunda B. Que se dedican a barrer todo lo que sale a su paso. El medio que más se puede asemejar a estas características es Galder Cerrajería, si bien tampoco responde de manera fiel al prototipo de 'ancla' por delante de la zaga y de corte, sobre todo, más defensivo. Y, además, salvo el choque que el Mirandés jugó ante el Barakaldo en Lasesarre ha desaparecido de las alineaciones. En Mareo, de hecho, no disputó un solo minuto.

Jiménez utiliza más jugadores por dentro de la medular (entre tres y cuatro en sus últimas comparecencias) pero cuando mete menos hombres por el centro y prefiere jugar más abierto, la filosofía, en cuanto a estilo e idea, es la misma: dominar desde la tenencia de la pelota.

De ahí que Romero sea fijo (salvo en Gijón, cuando no jugó de titular porque lo hizo el miércoles en la cita de la Copa Federación); al igual que Álvaro Bravo, quien desde que se recuperó de su lesión ya no se ha ido del once inicial. Al igual que Hugo Rama, uno de los habituales en las alineaciones desde que arrancó la competición.

Ahora se ha sumado Guridi. El efectivo cedido por la Real Sociedad tampoco responde a las características del '6' puro. Es más polivalente y así lo ha demostrado en sus dos primeros partidos de liga con su nuevo equipo. Los ha saldado marcando dos goles, que han servido para contabilizar los últimos dos triunfos y para abrir, de nuevo, brecha con respecto a sus perseguidores.

Son futbolistas, todos los que suelen poblar el centro del campo, más técnicos, con muchas cualidades con el esférico en su poder e incluso con gol, como es el caso de Rama y Guridi. Ninguno se caracteriza por tener como baza principal la destrucción del juego ofensivo del adversario. La defensa y el control se debe realizar con el balón en los pies.

Esa es la consigna. El segundo clasificado tampoco acostumbra a tirar de transiciones porque no es su especialidad. No está cómodo en un partido de continuas idas y venidas (principalmente si el resultado ya entonces es a su favor) y es ahí cuando los oponentes más daño le hacen. Llegan con más facilidad y con más peligro. Los futbolistas del Mirandés atesoran más calidad individual, de ahí que la receta que se traslada desde el cuerpo técnico es la combinación para aproximarse a los dominios del meta rival y, al mismo tiempo, para evitar las llegadas del contrario.

El fichaje de un '6' fue una de las peticiones de Borja Jiménez en verano, cuando se acercaba el final del mercado estival. No iba a contar mucho con Rúper (como se demostró después) y fueron llegando futbolistas pero que no responden exactamente a ese perfil, más físico y de corte defensivo.

¿Conclusión? Con la actual plantilla y sus características, el estilo que más se ajusta al Mirandés, como ha quedado claro en los últimos encuentros, es el de ser dominador. Esta filosofía trasladada a los datos cobra aún más relevancia. Lo corrobora el hecho de que en la anterior jornada que disputó en Anduva ante el Langreo, el dominio aplastante que ejerció sobre los visitantes, «no jugamos así», reconoció su entrenador, Hernán Pérez, sobre un equipo que apenas pasó a campo rojillo en un par de ocasiones, fue el que más posesión y acierto tuvo en los pases de toda la categoría.

Dio el 90% de forma acertada: 690 de las 767 combinaciones que intentó; otros equipos como el Racing o la Real B se quedaron en 425 y 439 respectivamente. Y el pasado fin de semana, cuando se puso por delante del marcador en Mareo, sucedió algo similar. La posesión fue suya y el porcentaje de acierto (primordial) muy elevado.