La Real Sociedad B cayó en el estadio Reale Arena ante un equipo que tiene pie y medio en Primera División. / LaLiga

El Mirandés confirma su novena temporada en Segunda División

El equipo rojillo certifica la permanencia en el fútbol profesional tras la victoria obtenida anoche por el líder Almería ante la Real Sociedad B (0-2)

ÁNGEL GARRAZA

Una campaña más, y serán ya nueve, el Mirandés competirá en el segundo peldaño del fútbol profesional. Lo tenía cerca desde hace un mes, sin embargo el bache de cuatro derrotas consecutivas ha retrasado la confirmación del premio hasta que anoche, el resultado que deparó el partido entre el Sanse y el Almería, que se saldó con triunfo para el líder por 0-2, garantiza la continuidad de los rojillos en la categoría de plata.

Es el auténtico objetivo del club desde que ascendió por primera vez en el año 2012. Tras cinco cursos consecutivos en el fútbol profesional y una presencia intermedia de solo dos campañas en la categoría de bronce, regresó a LaLiga en 2019, de la que no se mueve porque el próximo ejercicio será el cuarto seguido en Segunda División. De esta forma, puede seguir su proceso de crecimiento a todos los niveles.

La ventaja de los de Etxeberria con respecto al filial donostiarra, el rival que marca el descenso, es de seis puntos con el golaveraje a favor de los jabatos, una distancia que los de San Sebastián ya no van a poder recortar.

Los goles, en el duelo del viernes que abrió la jornada 40, de Ely en el minuto 28 y de Lazo en el segundo tiempo –Portillo falló un penalti–, posibilitan que el primer clasificado tenga pie y medio en Primera División (puede subir hoy). Supo aprovechar sus opciones a pesar del buen encuentro que firmó el bloque txuri urdin.

Es un resultado que agradeció el Mirandés porque, por fin, sella la permanencia (también lo hacen Lugo y Zaragoza) y que supone, al mismo tiempo, un alivio tanto para el Sporting como para el Málaga, los dos que corren serio peligro al encontrarse a dos puntos del filial pero, ahora, con un partido menos cada uno.

El reto, a partir de ahora, para el equipo de Miranda no es otro que acabar lo más arriba posible en la clasificación. Además de recibir mañana al Ibiza, al conjunto de Etxeberria le queda visitar al Girona, que se está jugando finalizar en puestos de 'play off', zona en la que se encuentra al ser el quinto clasificado con solo un punto más que la Ponferradina, séptimo y el primero que, de acabar así el campeonato, se quedaría fuera de jugar los cruces por el ascenso. Terminará la Liga frente a un Fuenlabrada descendido.

Al Sanse (llevaba tres victorias seguidas), por su parte, le queda visitar al Huesca el próximo sábado y recibir en Anoeta al Zaragoza, dos rivales que, en teoría, no tienen nada en juego en términos deportivos, salvo quedar en el mejor puesto posible para captar más ingresos la próxima campaña.

En Gijón han llamado a toda la afición para dar el último empujón en busca de una permanencia que, de no conseguir, se convertiría en un hecho histórico porque los asturianos no saben lo que es abandonar las dos primeras categorías del fútbol nacional. El temor de los hinchas sportinguistas está fundado porque solo se encuentran a dos puntos del descenso.

Nunca han pisado la Segunda B, ahora Primera RFEF. Así que allí se han encomendado a un hombre de la casa, Abelardo, y a toda la hinchada gijonesa para superar una situación que sería dramática de acabar entre los cuatro últimos clasificados.

No lo tiene fácil porque mañana recibe en El Molinón al Girona, un oponente que se juega mucho. Visitará al defenestrado Fuenlabrada y jugará contra Las Palmas en su casa el 29 de mayo.

Al Málaga le ocurre otro tanto. Con los mismos puntos que los rojiblancos (42), su situación es tan delicada que este domingo se miden al Tenerife, cuarto, en el estadio Heliodoro Rodríguez López. Acogerán el siguiente fin de semana a un Burgos ya salvado y terminarán la competición en casa del Lugo. Anoche, ambos respiraron con la derrota del filial.