Meseguer, uno de los siete futbolistas con contrato, ya ejerció de capitán la pasada campaña. / Paco Largo

El Mirandés y los ascendidos Villarreal B y Albacete serán los últimos en arrancar

El conjunto rojillo y los dos últimos en sumarse a la categoría tras ascender de Primera RFEF comenzarán la pretemporada el lunes

ÁNGEL GARRAZA

Las plantillas de Segunda División pasan los reconocimientos médicos y se encuentran ya sobre el césped para avanzar en la preparación de lo que será la temporada a partir de agosto. Un total de 19 rivales del Mirandés ya han iniciado el trabajo o comienza hoy la pretemporada. Solo los últimos en llegar a la categoría, los ascendidos en la última eliminatoria de Primera RFEF, el Albacete y el Villarreal B, y el Mirandés no han arrancado una tarea que empezarán, los tres, el próximo lunes, 11 de julio.

Serán los últimos en ponerse en marcha. El filial del club castellonense pasa hoy las pruebas médicas al objeto de comenzar el primer día de la próxima semana los entrenamientos para perfilar su participación en el fútbol profesional, adonde vuelve una década después.

La plantilla mirandesista será la última en iniciar la actividad de los equipos que permanecen en Segunda División. Todavía su número de efectivos es muy escaso y dada la falta de futbolistas tampoco tendría mucho sentido haber empezado con una mayor antelación. Solo se dispone de nueve, entre ellos los dos jugadores que continúan con sus procesos de recuperación tras las graves lesiones que sufrieron la campaña anterior.

Si todo transcurre con normalidad, Simón Moreno podría iniciar ya el trabajo junto al resto de compañeros o en caso de que no sea así, hacerlo muy pronto porque ya se cumplen ocho meses desde que se rompió el ligamento cruzado en Zorrilla.

Desde el pasado lunes se fueron incorporando a los campos de entrenamiento los equipos que serán adversarios del Mirandés. Algunos de ellos protagonizarán concentraciones en otras localidades o países, un hecho que está fuera del alcance del club mirandesista.

Hoy, entre los rivales, comienza la actividad el Andorra, el que se prevé será el próximo destino de Lizoain. Un club que, además, prevé desde este viernes acometer la reforma de su recinto, el Estadio Nacional de Andorra la Vella, a las exigencias de LaLiga. En principio, para implantar césped natural porque hasta la fecha jugaba en artificial, superficie no permitida en el fútbol profesional. No obstante, ayer no sabían si podían arrancar ya las obras al haberse fijado para el próximo jueves un partido de Conference League de otros conjuntos.

Al margen del cambio de hierba, elevarán las torretas de iluminación para permitir las retransmisiones televisivas, instalarán una grada supletoria para conseguir el aforo mínimo permitido y tendrán que habilitar espacios para acoger a los medios de comunicación.