Víctor Meseguer, en el centro, junto a Simón Moreno y el jugador del filial Sanchís. / Avelino Gómez

El mercado de fichajes se cierra con la continuidad de Meseguer en el Mirandés

El centrocampista sigue en el equipo pero ahora con ficha profesional, en el último movimiento que hace la entidad rojilla en LaLiga

ÁNGEL GARRAZA

Otro central para el perfil zurdo era uno de los jugadores que faltaba por sumarse al equipo rojillo en la recta final del mercado de fichajes. Y no llegó, aunque hasta última hora era una opción que estuvo abierta. Tras confirmar el club por la mañana la incorporación en calidad de cedido del delantero Camello (Atlético de Madrid) y después de que en LaLiga se anunciase a última hora de la tarde que Meseguer pasaba a tener ficha profesional con el Mirandés, la operación que faltaba por concretar para sumar nuevos adeptos a la causa era la contratación de un defensa para el eje de la zaga. Sin embargo, no se cerró ninguna para propiciar la llegada de otro futbolista.

Odei, Anderson Arroyo y Capellini son los tres que figuran en nómina para esa demarcación una vez concluido el periodo habilitado para incorporar efectivos. En la entidad se quería contar con un cuarto central para doblar todas las posiciones pero deberá ser un agente libre, un jugador que se encuentre sin equipo, el que se incorpore si es que esa sigue siendo la idea de los miembros de la dirección deportiva. No sería la primera vez que eso ocurre porque el Mirandés ya ha tirado de ese procedimiento en pasados ejercicios. Crisetig se comprometió con el club en febrero de 2020 después del cierre del mercado. Deberá seguir ese planteamiento o esperar al próximo mes de enero, que es cuando se abrirá una nueva ventana.

Había varios nombres sobre la mesa. El que más sonaba en días pasados era el de Sagnan. No porque no sea del agrado de la dirección deportiva del club, que ya intentó su regreso la temporada pasada después de que permaneciera cedido en el conjunto de Miranda la segunda mitad del curso 2019/20. No era la opción elegida por las otras partes. Se veía complicada su llegada aunque la Real Sociedad buscaba una salida al defensa central porque Imanol, el técnico del primer equipo, no cuenta con él. En San Sebastián querían sacar alguna cuantía económica por su traspaso o si era como cedido, que el club de destino se hiciese cargo de parte de su ficha.

No es el procedimiento habitual del modesto Mirandés. Además, reforzarían a un rival directo de su filial, el Sanse, que ahora compite en Segunda División. Sea como fuere, la intención que tenían en la capital donostiarra era desprenderse del francés pero como la falta de liquidez económica en estos tiempos es un problema común, finalmente recala a préstamo en el club portugués del Tondela. Al ser aún joven (22 años), en Anoeta no descartan que pueda aún despuntar en un futuro próximo.

Descartada esta posibilidad, todo hace indicar que o lo que había en el mercado no era del agrado de la dirección deportiva mirandesista o lo que sí podía tener interés no se tradujo en consenso. El caso es que el cuarto central no llegó.

La continuidad de Meseguer era la otra duda que se cernía sobre la entidad rojilla. Hasta casi última hora hubo que esperar para comprobar si alguna entidad de las que se han interesado por el murciano movía ficha y se comprometía a desembolsar los tres millones de euros que el Mirandés pide por él en virtud de la cláusula que se estipuló cuando firmó el verano pasado.

Al mediocentro todavía le quedan dos temporadas de contrato con el equipo de Anduva. La que ya ha superado tres fechas del calendario y la siguiente. Y a nadie se le escapa la importancia que tiene el jugador en el esquema de Lolo Escobar. El director deportivo, Chema Aragón, siempre ha manifestado que no quieren cerrarle ninguna puerta pero que tampoco iban a malvender a un jugador con mucho porvenir.

Cerrado el mercado veraniego, sigue siendo miembro de la plantilla a pesar del interés mostrado en pasadas fechas por el Almería (el que más aportaba, 1,5 millones, si bien nunca llegó a presentar una propuesta por él próxima a la cuantía estipulada) y por otros clubes cuyo nombre saltó a la palestra en el pasado (Valladolid, Cádiz, Villarreal).

El pivote, por lo tanto, ayudará al equipo tanto a la hora de recuperar balones como de distribuir y sacar la pelota de forma muy aseada, en corto y en largo, además de incorporarse a posiciones ofensivas, principalmente a balón parado, una acción desde la que ya ha marcado y dado asistencias con el Mirandés.

Meseguer pasará a tener dorsal de la primera plantilla, tal y como confirmó en fechas pasadas el director deportivo. Sube su estatus en el equipo. Merecido lo tiene porque se ha convertido en pieza fundamental en el engranaje del colectivo rojillo.

Es su segunda temporada en el club y por contrato la entidad no tiene la obligación de hacerle ficha profesional, pero sí que la tendrá, lo que conllevará que desde la sede de Francisco Cantera se abonen los 24.000 euros de la licencia 'P' por la primera inscripción del murciano como profesional y aumente los emolumentos que recibe actualmente. Cabe recordar que el salario mínimo en la categoría de plata se sitúa en torno a los 8.000 euros mensuales.

Anoche, en la página de LaLiga, aparecía la modificación. En el capítulo de procedencia de Meseguer se incluía «otro convenio de filialidad o club filial». Pasa de tener ficha con el segundo equipo, aunque ha sido titular indiscutible en el primero, a tenerla profesional. Aunque cumple su segunda campaña a orillas del Ebro, no deja de ser otro fichaje para el Mirandés, habida cuenta del interés que había despertado el futbolista en el exterior.