Mejorar en las áreas es el reto inmediato de Jiménez para progresar en la clasificación

El canterano Zunzunegui jugará hoy en Aranda de Duero junto a Rúper, ambos convocados para el encuentro correspondiente a la Copa Federación. /A. G.
El canterano Zunzunegui jugará hoy en Aranda de Duero junto a Rúper, ambos convocados para el encuentro correspondiente a la Copa Federación. / A. G.

Los fallos puntuales tras generar claras ocasiones de gol impiden al Mirandés afianzarse en la lucha por la Liga

ÁNGEL GARRAZA

Autocrítica. Siempre necesaria en cualquier circunstancia y profesión y también si el propósito radica en mejorar aspectos futbolísticos, en este caso de un Mirandés que no acaba de engancharse a la lucha por la Liga, de la que se encuentra a siete puntos tras 13 jornadas disputadas. La plantilla volvió ayer al trabajo y lo hizo en medio de la reflexión colectiva tras la última derrota y la pobre imagen que dio en la segunda mitad frente al Leioa. «Tenemos que ser mejor equipo en las dos áreas», insiste en este sentido Borja Jiménez.

Un argumento, en teoría, simple pero que se cumple a la perfección cuando se comprueba que el Mirandés perdió en sus dos desplazamientos, a Torrelavega y Leioa, tras encajar en la segunda parte, ante dos oponentes que no demostraron ser superiores y después de que los rojillos fallaran ocasiones muy claras en la primera parte que, de haberlas concretado, podrían haber hecho que variase el signo definitivo de los dos encuentros.

«Nos toca reflexionar para corregir entre todos lo que nos ha podido llevar a la derrota y valorar lo que se ha hecho; yo soy muy autocrítico conmigo mismo, creo que no estuve acertado y que en determinados momentos del partido pudimos hacer otras cosas, pero eso lo ves cuando el partido ha terminado; y los jugadores también han hecho a título individual su autocrítica», sostiene.

Todos han puesto en común lo que no se hizo de forma correcta en la última jornada, cuando llegó la segunda derrota de la temporada. «Hemos expuesto lo que no hemos hecho bien y, a partir de ahí, vamos a recuperar lo que estábamos haciendo semanas atrás, cuando sí ganábamos fuera de nuestro campo».

Contrarrestar el juego directo del adversario y estar atentos a las caídas, donde el Mirandés sufre en exceso ante rivales que emplean ese tipo de juego; no perdonar las ocasiones claras porque en Segunda B las diferencias son tan mínimas en cuanto a calidad, que ese tipo de detalles son los que sentencian los duelos. «Quien está más acertado en las áreas es el que gana», insiste el inquilino del banquillo mirandesista al aludir a las escasas diferencias que existen en la categoría de bronce.

Todo ello, sin obviar la necesidad de tener más precisión en los pases, así como una mayor rapidez a la hora de hacer circular el balón. «Es en lo que tenemos que mejorar», subraya Jiménez. Tanto en El Malecón como en Sarriena se vio a un equipo, en la segunda parte, más lento de lo habitual y con escasas ideas ofensivas hasta el punto de que no llegó a generar ni una sola ocasión de gol tras el descanso en los dos partidos.

Un bloque muy plano, en definitiva. Nada que ver con el equipo que, a pesar de empatar muchos partidos en casa, mostraba otra cara muy distinta en las primeras semanas de competición, tanto de local como cuando jugaba a domicilio, que es donde sacaba más resultados. «Esas reflexiones las tenemos que hacer».

Ahora, se ha cambiado la dinámica. Con un fútbol menos vistoso y menos llegadas se han marcado cinco tantos y no se ha recibido ninguno en Anduva y en los dos choques como visitante, el resultado fue idéntico: 1-0 para los anfitriones. Se ha cambiado la trayectoria. El equilibrio defensa-ataque, así como mantener una cierta regularidad en los resultados de los partidos de casa y fuera, algo siempre complicado de conseguir es lo que se busca para progresar en la clasificación y poder meterse de lleno en la pelea por el campeonato.

«Hemos pasado por diferentes épocas y al final, acabaremos consiguiendo ese equilibrio», lanza esperanzado y en clave positiva Jiménez. Y es que –puntualiza– «las victorias que tienes que hacer son las mismas, habrá que ir a las veintidós como mínimo. Hay que ir sumándolas y lograr la puntuación que debes conseguir para estar en lo más alto de la tabla».

Ser mejor en la dos áreas es el reto. No obstante, entiende que eso no conlleva que se eche en falta a Claudio o que hagan falta más delanteros. En Sarriena, jugaron dos a la vez: Matheus, habitual '9', demarcación que compagina con el ahora lesionado futbolista leonés y Yanis, que centró esta vez su ubicación. El entrenador entendió que ese esquema, con dos puntas y tres centrales, era el idóneo para 'combatir' en un escenario como el campo del Leioa, de reducidas dimensiones.

«Tanto Yanis como Matheus, Miguel e incluso Álvaro (Rey) en determinadas ocasiones, de falso nueve, pueden estar ahí. Creíamos que jugar con los dos puntas era lo más acertado por cómo íbamos a atacar y por las características de este partido. La baja de Claudio es importante, pero lo es que otros jugadores lo hagan ahí»

Las miras están puestas en el próximo domingo contra el Gernika. Sin embargo, esta tarde hay un encuentro en Aranda, en El Montecillo ante el equipo de Tercera División en el que militan los mirandeses y exrojillos Andrés del Olmo y Asier Barahona, así como el extécnico del primer equipo Javier Álvarez de los Mozos.

Es una cita válida para los jugadores que son menos habituales en las alineaciones en las últimas semanas y los que todavía no han entrado apenas en el equipo desde el pitido inicial de los encuentros. «Se lo he dicho a ellos desde el domingo. Es un partido en el que tienen que aprovechar los minutos que tengan. Nos pasó en la Copa, cuando vimos a un gran nivel a jugadores que luego se han afianzado en el once. Es una oportunidad para ellos muy buena para que demuestren que quien se está equivocando con ellos soy yo».

El preparador rojillo quiere ver las sensaciones que transmiten los menos habituales.

 

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