Un mazazo en el peor momento posible

Hugo Rama volvió al campo al final del partido, ya lesionado. /A. G.
Hugo Rama volvió al campo al final del partido, ya lesionado. / A. G.

Hugo Rama sufre una rotura en el ligamento cruzado, dice adiós al play off de ascenso y estará en el dique seco durante al menos ocho meses

TONI CABALLERO

Reza una de las máximas del deporte rey que, en el fútbol, la buena o la mala suerte pueden acabar dirigiendo las carreras de los futbolistas. Sin llegar a este extremo, al centrocampista gallego del Club Deportivo Mirandés, Hugo Rama, le está tocando vivir la segunda de las opciones cuando su trayectoria parecía atravesar un despegue inminente hacia el éxito. El partido del pasado domingo frente al Recreativo de Huelva fue, a buen seguro, el último de Hugo Rama en la presente campaña, y quién sabe si también lo será con la elástica rojilla enfundada.

Las pruebas médicas realizadas al jugador de Santiago arrojaron una rotura de su ligamento cruzado de la rodilla, una lesión de gravedad que pone punto final a la presente campaña y que le obligará a mantenerse alejado de los terrenos de juego durante «al menos, los próximos ocho meses», según la opinión de las fuentes especialistas consultadas. Rama se lesionó durante el disparo que supuso el gol de la victoria ante el conjunto onubense. Entonces, dejó la pierna demasiado estirada en la realización de un mecanismo menos habitual y sintió una molestia. Pese a ello, se mantuvo sobre el césped de Anduva durante más de treinta minutos más y, al final, tuvo que ser sustituido cuando se rozaba el entretiempo. El gesto de dolor de su rostro, acompañado por la visible cojera, hizo temer lo peor a la parroquia rojilla.

Sin embargo, las declaraciones del propio jugador tras finalizar el choque, auspiciadas por sus sensaciones y por la primera valoración de los fisios, hicieron crecer el optimismo de que la lesión no revestía tanta gravedad, llegando incluso a avanzar que trataría de estar para el partido de vuelta. Pero nada más lejos de la realidad, la famosa prueba del cajón y las primeras valoraciones del servicio médico no garantizan que no exista rotura del ligamento cruzado con certeza, y ésta se confirmó dos días después con las primeras pruebas médicas.

De esta manera, Rama se mantendría apartado de los terrenos de juego durante los 8 meses posteriores a la operación, lo que conllevaría su inhabilitación para esta temporada y gran parte de la siguiente. Asimismo, el jugador podría estar de vuelta entre febrero y marzo, o incluso abril, del próximo año; fecha en la que comenzaría a realizar su pretemporada particular. Actualmente, resulta recomendable ganar movilidad en la pierna antes del proceso operatorio, ya que, según los profesionales de la fisioterapia, «operarte sin tener la extensión completa puede dar problemas después de la operación».

Por este motivo, en algunos casos concretos, se llega a dedicar cerca de un mes para fortalecer y ganar movilidad en la pierna con anterioridad a la intervención. Esta circunstancia depende de la naturaleza de cada jugador, aunque a día de hoy todos acostumbran a estar muy trabajados en fuerza, por lo que el proceso operatorio llegaría cuanto antes para acortar los plazos de la recuperación. Por el momento, el jugador se trasladará a Lugo para realizar más pruebas antes de la intervención.

La lesión de Rama supone un mazazo tanto para el jugador, que estaba cuajando una brillante temporada en Miranda (7 goles de bellísima factura en su historial); como para el Mirandés, que deberá buscar un sustituto en el eje de su sistema y pierde un valor fiable a balón parado para el tramo final de la postemporada; y también para el Club Deportivo Lugo, equipo que tiene al futbolista en propiedad y que, según ha podido saber este medio, contaba con él como una pieza importante en el epicentro de su próximo proyecto deportivo. Ahora, el talentoso jugador de Santiago deberá centrarse en la recuperación.