Mantener la fiabilidad ante un adversario crecido

Hugo Rama es el último goleador, en la Copa Federación, y en la anterior cita de liga empezó en el banquillo. /Avelino Gómez
Hugo Rama es el último goleador, en la Copa Federación, y en la anterior cita de liga empezó en el banquillo. / Avelino Gómez

El Mirandés quiere hacer valer su condición de invicto como local en la Liga frente a un Langreo que ya tiene al alcance de la mano su primer objetivo, la permanencia

ÁNGEL GARRAZA

No tiene el nombre de otros adversarios pero el Langreo es un equipo que está crecido, es la revelación del Grupo II tras su ascenso de Tercera y no tiene nada que perder desde su más que destacada sexta plaza en la tabla. Así se presentará en Anduva esta tarde (17 horas) para medirse a un Mirandés que quiere dejar claro que puntuar en Miranda es una misión poco menos que imposible. Es, junto al Racing, el único conjunto de la competición que permanece invicto como local y no quiere quitarse esta etiqueta.

La actual situación en la clasificación tampoco es que permita a los rojillos cualquier resquicio para la relajación. Nada de eso. «Si aspiramos a la primera plaza, siempre tendrás muchas opciones de, al menos, acabar segundo», subraya Borja Jiménez. Y todavía quedan quince jornadas para el final, 45 puntos en juego, tiempo suficiente para todo. También para aspirar a lo máximo, aunque a nadie se le escapa que no va a ser una empresa sencilla.

Matheus y Ernest son los que han tenido algún problema físico durante la semana como consecuencia de sendos golpes en un tobillo. No obstante, han participado en las últimas sesiones del grupo con normalidad. De tal manera que, al menos el punta brasileño, podría ser de la partida si así lo estima oportuno Jiménez. «Han entrenado con nosotros, esperaremos al domingo pero, en principio, estarían disponibles», afirma el entrenador rojillo.

La semana pasada, en Barakaldo, se quedaron en el banquillo dos de los habituales en el once inicial: Hugo Rama y Yanis. Después, intervinieron en la segunda mitad. Queda por confirmarse si desde el banquillo se continuará hoy con este tipo de rotaciones, les corresponde a otros compañeros o si juega con uno o dos puntas natos.

El bloque asturiano es un equipo valiente –también porque se lo permite su más de que desahogada posición en la tabla–. Con 33 tantos a su favor, su apuesta siempre es arriesgada. «Siempre buscamos la portería contraria», dice el técnico Hernán Pérez.

Con 35 puntos, el Langreo dispone de una ventaja de 13 respecto a la zona de descenso. «Nuestro objetivo es la permanencia y cada vez estamos más cerca; vamos a tratar de asegurarla lo antes posible, lo que nos permitiría afrontar el tramo final de la competición con muchas ganas. Y si es que conseguimos pronto 45 puntos, podremos reorientar los objetivos».

Es un bloque crecido y motivado porque lleva una más que notable temporada, en una línea ascendente. «También hemos mejorado en defensa después de que al principio nos hicieran muchos goles», sostiene Hernán.

La baja por sanción federativa es Héctor Nespral mientras que Omar Sampedro no podrá estar todavía para este encuentro, al igual que Nacho Calvillo, el veterano capitán de esta escuadra ni Javi Sánchez. Dani López era duda porque se retiró con molestias del anterior duelo que jugó su equipo contra la Real Sociedad B, pero figura en la convocatoria.

Veteranía y juventud

Los azulgranas disponen en sus filas de jugadores veteranos, con experiencia tanto en la categoría, como Omar Sampedro, con presencia en el Sporting, Ponferradina y Pontevedra entre otros muchos equipos, como en categorías superiores. Dani López (Alavés, Numancia, Salamanca...) y Dani Abalo (Celta de Vigo, Alavés, ha jugado en el fútbol portugués y búlgaro...). Además, desde enero, cuenta con el central Jorge García, con partidos en Primera. Ascendió con el Sporting y ha dejado el Majadahonda para ir a Langreo.

Esa característica se mezcla con la aparición de jóvenes baluartes. Riki Rodríguez, a quien el Oviedo le ha ofrecido un contrato de larga duración, Roni o Allyson son efectivos claves. Una combinación de experiencia y veteranía que ha propiciado que el Langreo ocupe plaza para jugar la próxima edición de la Copa.

Vuelve a Anduva 39 años después

El día 9 de noviembre de 1980 fue la última vez que el Langreo pisó territorio mirandesista para jugar en competición oficial. Aquel día, los de casa se impusieron por 4 goles a 1 en el choque correspondiente a la temporada 1980/81. El Mirandés acabó noveno del Grupo I de Segunda B mientras los asturianos certificaron su descenso a Tercera. Subieron el Celta y el Deportivo de La Coruña, en una campaña en la que, como todas las de esos años, la categoría de bronce era más potente y menos diversificada que lo es ahora.

Casi cuatro décadas después vuelve a reeditarse el emparejamiento en Anduva porque aunque han militado en la misma categoría nunca han coincidido en el grupo.

Sí lo hicieron cuando se puso en marcha la Segunda B, en 1977. Durante esos cursos fue un enfrentamiento habitual en esta división. El Mirandés, además del ya señalado 4-1, venció 2-0 en el primer partido de ambos en la categoría. Fue el día 15 de enero de 1978.

Dos triunfos rojillos y otros dos visitantes constan en el haber de uno y otro en Miranda. El día 11 de noviembre de 1979 se lo llevó el bloque azulgrana gracias a un solitario gol pero, sin duda, el partido más recordado por los más veteranos hinchas del Mirandés –de infausto recuerdo para todos– es el que tuvo lugar unos meses antes, en junio de 1979. Era el último de liga, al Mirandés le bastaba con empatar en casa y perdió en el último minuto para impedir el que podía haber sido un histórico ascenso a Segunda. Lo tuvo en sus manos.

Este duelo ya se vivió en Tercera, en los años cuarenta del siglo pasado, con victoria del equipo de Miranda (3-0).

 

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