Malsa cierra una plantilla muy joven, de 25 años de media, con 9 cedidos y 9 extranjeros

Álvaro Peña se ejercitó con sus nuevos compañeros en el campo 2 de los anexos. /A. G.
Álvaro Peña se ejercitó con sus nuevos compañeros en el campo 2 de los anexos. / A. G.

El Mirandés reúne a 24 jugadores, tres con ficha del filial, y presenta 13 caras nuevas tras la incorporación del centrocampista francés

ÁNGEL GARRAZA

Acabó el mercado de verano. Ya no se podrán realizar más incorporaciones de jugadores (a no ser que estén en situación de desempleo) hasta el mes de enero. De tal manera que el Mirandés cierra su plantilla con 24 jugadores incluido el tercer portero Alberto –titular en el filial–, Enric Franquesa y Antonio Sánchez, ambos con ficha del Mirandés B aunque su puesto siempre va a estar en el conjunto profesional. El reto de todos es la permanencia en la categoría de plata. De momento, el inmediato, es empezar a sumar de tres en tres puntos en la clasificación.

La incorporación a última hora del centrocampista francés Mickaël Malsa –su fichaje se anunció ayer, cuando estuvo todo en regla, aunque sí se había inscrito su nombre en la sede de la Liga, acción que de la que se tuvo conocimiento ya en la madrugada del lunes al martes– completa un plantel que reúne unas peculiaridades poco o nada vistas en Miranda tiempo atrás: en principio, se trata de un equipo muy joven, de los más pipiolos de la categoría (sino el que más). «Valoran más la oportunidad que el bolsillo», dice Chema Aragón, el director deportivo.

Con todo lo que eso supone, por una parte de ilusión y hambre de éxitos aunque también de inexperiencia, como se está comprobando en este arranque de la competición por parte de un bloque aún sin formar. En todos los aspectos. La media de edad es de 25 años. Insultantemente joven para el fútbol profesional. Al margen de la filosofía que mantienen los encargados de hacer el equipo, el club rojillo no puede meterse en grandes empresas a la hora de contratar futbolistas ya contrastados, que demandan tres o cuatro veces lo que se ofrece desde la sede de Francisco Cantera.

Además, dispone de un elevado número de jugadores en calidad de cedidos. Nada menos que nueve. Algo impensable en épocas no demasiado lejanas. Varios son conocidos y su buen papel en la recta final del último curso ha propiciado su continuidad: Matheus (Watford) y Guridi (Real Sociedad). Merquelanz (Real), Íñigo Vicente (Athletic), Enric Franquesa (Villarreal), Cristian González (Sevilla), Álvaro Peña (Albacete), Antonio Sánchez (Mallorca) y Marcos André (Valladolid) completan la extensa nómina de efectivos a préstamo.

Otro dato que se pone de manifiesto, una vez cerrado el plantel, es que más de un tercio del grupo (9) es extranjero. Otro capítulo inusual porque nunca había tenido tantos futbolistas internacionales: los delanteros brasileños Marcos André y Matheus; el portero portugués Joao Costa, el dominicano Carlos Julio, el uruguayo Cristian, el togolés Simon, Álex González (Venezuela), Ernest (Ghana) y el francés Malsa. El Mirandés más internacional es el que compite en su vuelta a Segunda División.

Presenta en total trece caras nueves y once continúan. El último en confirmarse ha sido Malsa. Firma por esta temporada. Jugó la pasada campaña cedido por el Fortuna Sittard de la Eredivisie en el Albacete, con quién disputó el 'play off' de ascenso a Primera División.

Es un joven centrocampista (23 años) con mucha experiencia en el fútbol internacional. «A su corta edad, ha jugado tanto en la liga francesa como en Grecia, Bélgica, Holanda y la temporada pasada en España», señalan desde la entidad mirandesista. Es un medio defensivo, que acostumbra a jugar de pivote por delante de la defensa. «Destaca por ser dinámico y con mucho recorrido al que le gusta incrustarse entre la zaga para sacar el balón jugado, pero también apretar y presionar en zonas altas cuando no tiene el balón», afirman.

Antes de llegar a España, el parisino se formó en las categorías inferiores del Sochaux. Tras su breve paso por la Primera belga, fichó por el Fortuna Sittard de la Eredivisie holandesa, equipo del que salió cedido los dos pasadas cursos. El curso anterior, Malsa se sumó al Albacete para vivir su primera experiencia en el fútbol español y se convirtió en una pieza angular en el esquema albaceteño al disputar un total de 30 partidos en la Liga, incluyendo la fase de ascenso a Primera.

El Mirandés, por lo tanto, tendría aún cuatro fichas libres para completar las 25 que es el límite. Hay plazas para el mercado de invierno.

«Me gusta la plantilla, es a partir de ya, al estar todos los futbolistas, cuando Andoni (Iraola) va a poder manejar distintas posibilidades tanto tácticas como de números de jugadores y el grupo va a crecer», sostiene el director deportivo, Chema Aragón.

Considera que, al margen de la juventud que predomina en el equipo, «hay un número determinado de jugadores que conocen la categoría, otros tienen hambre y dentro de las posibilidades que tiene el Mirandés en el mercado pineso que vamos a hacer un bloque y a pelear por el objetivo».

Aragón entiende que «el fútbol y la paciencia es difícil de compaginar», si bien tiene claro que «para toda la gente de Miranda tiene que ser un año de fiesta. Llevo dos años en Segunda B y es la primera vez que, formando parte de la familia, veo al Mirandés en Segunda A. No me cabe en la cabeza otra cosa que disfrutar cada fin de semana. No cambio esto por jugar en campos de Segunda B. Vamos a estar tranquilos, a tener paciencia, a entender que hay muchos jugadores nuevos, otros extranjeros y vamos a tener prudencia y ganas de disfrutar. Los jugadores nos dicen que ese vestuario está muy limpio, va a ser muy sano y esa va a ser una de las bazas para lograr el objetivo».

En otro orden, ya se conocen otros dos horarios de partidos: los correspondientes a las jornadas sexta y séptima. Los rojillos viajarán a Santander para medirse al Racing el martes, 17 de septiembre, a partir de las 19 horas. Y solo tres días después, el viernes 20, jugarán el primer choque en viernes. Será en Anduva ante el Alcorcón. Ha quedado fijado para las nueve de la noche.