Borrar
Joseba Etxeberria se mostró preocupado en algunos momentos del partido en La Rosaleda. Prensa 2
El de Málaga fue un partido incómodo

El de Málaga fue un partido incómodo

Etxeberria. Reconoció el técnico rojillo que el equipo no encontró el sitio y, preguntado por el ambiente en La Rosaleda, lo calificó de «entendible»

María Ángeles Crespo

Lunes, 15 de mayo 2023, 00:09

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Una vez que se han hecho los deberes suele llegar la relajación, es algo absolutamente lógico, se dejan atrás las presión y los nervios y esto puede derivar o bien en que el equipo que se mueve –como es el caso del Mirandés en esa zona conocida como tierra de nadie– se vea totalmente liberado y ofrezca un gran espectáculo, o que quienes salten al verde lo hagan un poco desenchufados, que es lo que ocurrió al con junto rojillo en su visita a La Rosaleda.

No quiere decir eso que el equipo saliera sin ánimo de hacerse con la victoria, no, pero tampoco se vio como algo extraño que los de Anduva estuvieran algo menos intensos de lo habitual. A la nula necesidad perentoria de puntuar, se unió la que sí podía calificarse así de los propietarios del terreno. Si no se imponían al conjunto de Joseba Etxeberria descendían, así que si empleamos la conocida expresión de 'poner la carne en el asador', quienes más pusieron, por obligación si se quiere decir así, fueron los costasoleños.

No deja de ser curiosos, eso sí, que un equipo como el Málaga, que en esta temporada ha estado siempre con dificultades clasificatorias haya sido el que más goles haya endosado a los de Anduva. Los malagueños, al igual que uno de los equipos punteros, Las Palmas, han perforado la meta rojilla en cinco ocasiones, y si el sábado los andaluces no se convirtieron en los máximos realizadores contra el Mirandés fue por bien poco. Rubén Castro se topó con la madera en el tramo final del choque cuando Herrero ya estaba batido.

Así pues para el Málaga el conjunto de Anduva ha sido un equipo bálsamo, le tiene tomada la medida, es evidente. En la primera vuelta consiguió la que fue si primera victoria de la temporada al ganar aquí en el municipal de Anduva por 1-3, y ayer respiró minimamente con el 2-0. Ha sido en los dos duelos un equipo muy incómodo para los de Joseba Etxeberria.

El técnico mirandesista tuvo que reconocerlo cuando compareció ante los medios tras el partido que «nosotros queríamos ganar, sabíamos que el partido iba a ser difícil, lo hemos intentado, pero no hemos podido. El Málaga ha sido mejor». Lo fue porque puso más e incomodó sobremanera a los rojillos que no fueron capaces de encontrarse en ningún momento.

«Hemos estado incómodos. Hemos salido con la intención de hacer daño al Málaga, pero enseguida ha venido el 1-0, que a ellos les ha dado tranquilidad, y ha hecho que nosotros siguiéramos estando muy incómodos».

Al descanso hizo el míster cambios para ver si la tendencia viraba, para meter más ritmo al duelo, pero en la primera jugada llegó el que a la postre se convertiría en el definitivo 2-0 para los andaluces y «para nosotros ha sido una losa. Lo hemos intentado hasta el final, hemos metido gente de refresco para ver si hacíamos el 2-1 que nos metiera en el partido, pero aunque hemos tenido un par de ocasiones, no ha sido suficiente».

Llevaba el Mirandés cuatro jornadas sin perder y quería el equipo prolongar la racha, pero no fue el sábado el día de los rojillos. Lo que se vio sobre el césped no fue al Mirandés de las últimas semanas. No hubo ritmo ni intensidad y por eso no extrañó a nadie que la victoria cayera del lado de los locales.

Sobre el ambiente

Si incómodo estuvo el equipo sobre el terreno de juego lo mismo le ocurrió a Etxeberría en la sala de prensa cuando se le preguntó sobre el complicado y crispado ambiente que se palpó durante todo el partido en La Rosaleda. No eludió la respuesta pero se le notaba que hablar de eso no era lo que más le apetecía.

«El Málaga está en una situación complicada y con la magnitud que tiene el club es entendible pero bueno, yo bastante tengo con mi equipo. Todos sabemos que el prestigio en clubes como el Málaga es muy importante y al estar en una situación tan delicada, pues la gente se enfada, es normal». Dijo también que por eso mismo «ya esperábamos encontrarnos con algo así».

La pena para los rojillos fue que no pudieron aprovechar que eso pesara en los de Sergio Pellicer. La próxima semana también se medirá el Mirandés a un equipo que tendrá presión, pero en este caso para mantenerse en posiciones de ascenso directo. Visitará Anduva el sábado a las seis y media el líder, el Granada.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios