Luces, sombras y muchas dudas

El Mirandés continúa sin encontrar la tecla como visitante, donde solo ha anotado 3 goles en los cinco partidos que ha disputado. /Photo-Deporte
El Mirandés continúa sin encontrar la tecla como visitante, donde solo ha anotado 3 goles en los cinco partidos que ha disputado. / Photo-Deporte

La falta de contundencia en las áreas y el negativo rendimiento del equipo a domicilio empañan el juego y las sensaciones mostradas en Anduva

TONI CABALLERO

Los resultados marcan el devenir del deporte rey a nivel mundial, siempre ha sido así y, a buen seguro, lo continuarán haciendo hasta el fin de los días. Si antes del encuentro en el Toralín, el choque con la Ponferradina se erigía como una oportunidad de oro para refrendar las buenas sensaciones mostradas por el Mirandés en su última salida, a Riazor, y en el duelo con el Lugo en Anduva, aunque ambos finalizaron con empate; la batalla con los bercianos acabo tornándose una pesadilla y un nuevo varapalo para la cada vez más deteriorada fe de la parroquia rojilla.

A la habitual endeblez defensiva del equipo reconocida por Andoni Iraola en la sala de prensa del estadio de Ponferrada, se unió la falta de pólvora que ya adoleció en Soria y Santander. Resulta complicado extraer puntos fuera de Anduva cuando encajas 11 goles, un promedio de más de 2 por partido, en los primeras 5 salidas como visitante. Sin embargo, es prácticamente imposible hacerlo cuando, con ese handicap en contra, sólo eres capaz de anotar 3 dianas en los primeros cinco partidos fuera de casa.

Es evidente que los brotes verdes mostrados por el cuadro rojillo en feudos exigentes como Vallecas o Coruña no han encontrado continuidad en otros previsiblemente más asequibles como Ponferrada, Soria o Santander. Los pupilos de Iraola no parecen encontrar la tecla para encadenar dos partidos realmente positivos, más allá de la victoria ante el Oviedo y su continuación mediante igualada frente al Málaga, ambos con carácter de local. El equipo solo ha ganado un partido de los diez disputados hasta la fecha y suma 8 puntos en la penúltima plaza de la tabla clasificatoria.

La preocupación de los aficionados rojillos aumenta en la medida que el segundo triunfo de la campaña continúa resistiéndose. Las buenas sensaciones, no traducidas en los tres puntos, ante Alcorcón o Málaga, entre otros, o los puntos que se esfumaron contra Cádiz y Rayo Vallecano, comienzan a generar una losa a nivel clasificatorio. «Mala pinta tenemos cuando no ganamos cuando jugamos bien y perdemos siempre que bajamos el nivel», espetaba un aficionado rojillo al término del partido de Ponferrada a modo de claro sentir general del seguidor mirandesista.

Una victoria, cinco empates y cuatro derrotas conforman el arranque del Mirandés en su vuelta al fútbol profesional. Luces y sombras que, hasta el pasado sábado en Ponferrada, parecían estar bajo control, pero que han comenzado a originar dudas acerca de un equipo con dos caras muy diferenciadas dependiendo el terreno de juego que albergue el partido. En Anduva, los rojillos vencieron su único duelo hasta la fecha, ante el Real Oviedo y con remontada incluida; han empatado otros tres más (ante Alcorcón, Málaga y Lugo) en los que hizo merecimientos para llevarse la victoria; y cayó derrotado ante el Cádiz después de empatar el choque con un jugador menos a pocos minutos del final.

La versión del equipo como local es aseada y, pese a que los resultado no son brillantes, la afición así se lo ha reconocido en cada cita a orillas del Ebro. Los errores defensivos se, también presenciados en Anduva, se multiplican cuando la escuadra hace las maletas. Ha encajado 18 goles en los primeros 10 partidos, una cifra prácticamente inasumible para un conjunto que quiera permanecer en la categoría sin contar con un ataque de referencia. Y es que los 10 goles que ha anotado el equipo 1 por partido, pese a no ser del todo negativos no alcanzan para hacer frente al déficit de su propia área. La falta de contundencia de los de Iraola en ambas áreas preocupa al técnico, que es el principal conocedor de que la confianza se consigue a través de resultados y de que su valiente propuesta de tenencia de balón ha de apoyarse en cierto rédito de puntuación para gozar del apoyo popular.

El fútbol siempre otorga una oportunidad de resarcimiento y el Mirandés podrá poner fin a este bache de resultados el próximo domingo, a las 12.00 horas, ante el Fuenlabrada en Anduva. Pese a encadenar seis partidos sin conseguir la victoria, los rojillos se encuentran empatados a puntos con Racing; Málaga y Deportivo de la Coruña, y a un solo punto del Lugo, que cuenta con 9 en total. Por detrás, cierra la tabla el Real Oviedo, con 7, como farolillo rojo.

Para encarar al Fuenlabrada, un recién ascendido que actualmente ocupa el cuarto puesto en la Liga SmartBank con 17 puntos, el Mirandés habrá de afinar la puntería ya que los madrileños sólo han encajado 5 goles en lo que va de competición (0,50 por partido). Asimismo, cuentan por 5 las victorias sumadas hasta la fecha; junto a 2 empates e idéntico número de derrotas. El Fuenlabrada es el antónimo del conjunto de Anduva, con un gol anotado menos, 9 en total, ha conseguido sacar más del doble de puntos que los mirandesistas. Por ello, la corrección de errores en la zaga y poner el cerrojo a la portería de Limones se antojan factores sine qua non para poder vencer a un conjunto muy solido que se encuentra en un buen momento.