Lolo Escobar confía en que el trabajo diario acabará dando resultado. / prensa2

Lolo Escobar vuelve a estar cuestionado

El míster superó hace unas semanas la primera crisis, pero tras los últimos resultados se escuchan muchas voces críticas con su trabajo

RAÚL CANALES

Lolo Escobar lleva varias semanas en la cuerda floja. El empate en La Romareda y el triunfo en casa contra el Lugo le permitieron superar la primera crisis, pero después de tres jornadas consecutivas sin ganar, la labor del técnico vuelve a estar en entredicho. Cada vez se escuchan más voces críticas con el trabajo del extremeño, que no acaba de dar con la tecla.

El punto conseguido en Fuenlabrada permite dormir una semana más fuera de los puestos de descenso, algo que anímicamente es muy importante, sobre todo porque el vestuario rojillo es uno de los más jóvenes de la división de plata y es una incógnita cómo responderá a la presión de verse en la zona baja.

El técnico no esconde su preocupación por la situación del equipo aunque «todos los clubes que están del noveno puesto hacia abajo comparten la misma preocupación porque esta categoría es muy igualada». En este sentido, el míster pone como ejemplo al Zaragoza, que cuando se enfrentó al Mirandés ocupaba puestos de descenso y ahora mira al play off. «El partido ante el Oviedo de la próxima jornada será muy importante, pero es que en Segunda cada partido es determinante y parece que se acaba la liga, cuando realmente quedan muchos puntos en juego», afirma el preparador extremeño, que debuta esta temporada en la división de plata.

A nivel interno, Escobar todavía tiene crédito, aunque su futuro dependerá de los próximos resultados y de su capacidad para enderezar el rumbo. A falta de cinco jornadas para finalizar la primera vuelta, el Mirandés está en puntos de permanencia pero no puede permitirse muchos más tropiezos si quiere llegar al ecuador de la competición con la mitad de las unidades necesarias para lograr la salvación.

Más que la clasificación, el problema de Escobar son las sensaciones que transmite el equipo. Entre la afición, las decisiones del entrenador generan cada vez más discrepancias y son muchos los seguidores que consideran que no está sacando el máximo rendimiento a la plantilla. En las últimas horas, las redes sociales se han llenado de mensajes que piden un cambio en el banquillo, aunque por ahora, nada parece indicar que se vaya a producir un relevo antes de la cita contra el Real Oviedo. Sin embargo, el duelo contra los asturianos sí que tiene sabor a prueba de fuego.

Si por algo se ha distinguido el Mirandés en los últimos años es por dar confianza a los nuevos proyectos. De hecho, hace más de cuatro años que los rojillos no destituyen a un entrenador, una estabilidad que ha dado resultado y que ahora está otorgando margen a Escobar.