Asegura que la competencia elimina cualquier atisbo de relajación. / Avelino Gómez

Lolo Escobar subraya que «será clave imprimir un ritmo alto»

El técnico rojillo destaca que «para nosotros, siempre es importante, pero especialmente ante el Alcorcón, que buscará parar el partido»

ÁNGEL GARRAZA

El último entrenamiento de la plantilla se prolongó más de lo debido con el fin de pulir aspectos de cara a preparar de la mejor forma posible un encuentro ante el que Lolo Escobar subraya que «será clave, fundamental, imprimir un ritmo alto. Eso a nosotros siempre nos viene bien, pero esta semana especialmente». Se trata de potenciar las virtudes del Mirandés, su juventud, dinamismo y calidad frente a un oponente más veterano, que apuesta por otras fórmulas para llegar al gol.

Como equipo joven que es, siempre sale a colación la intención de evitar las fases de relajación, principalmente cuando viene de firmar una actuación destacada. Si bien, el entrenador mirandesista confirma que no ha hecho falta un trabajo extra de mentalización en este sentido. «Pensaba que me iba a costar más y no ha sido así. La competencia que tenemos en el equipo hace que no haya relajación. No la hemos tenido ni he tenido que hacer nada extraordinario para que lleguen mentalizados».

Y es que, siempre con el respeto y la humildad por delante, lo cierto es que llega el último clasificado y ya se sabe que a los rojillos no les sienta nada bien medirse a los equipos de la parte baja de la tabla en las últimas temporadas. No hay preocupación por ese lado.

Sí por el partido en cuestión, que será diferente al del fin de semana pasado contra Las Palmas. «Espero a un Alcorcón que no nos va a dar continuidad en el juego, el partido no va a tener esa misma velocidad ni ritmo y va a ser mucho más complicado», recalca.

Tiene claro que «si no hay ritmo y sí muchas interrupciones, eso nos puede perjudicar». A priori, no se trata de un adversario que le vaya a discutir la posesión. «Nos va a dar más espacios pero solo por delante de ellos, no como Las Palmas, que lo hizo entre líneas. Van a estar juntitos, sin dejar huecos por dentro y nos dejarán jugar solo en nuestro campo».

Cree que «van a buscar a Xisco y a partir de ahí, van a empezar a jugar. Es difícil de defender porque es el quinto jugador de la Liga que más duelos individuales gana. Más del 80%. Para nuestro modelo de juego es más complicado hacerlo ante el Alcorcón que frente a otro que te deja más espacios».

El dombenitense entiende que haya ilusión entre la hinchada porque «es fútbol y está montado así. Es bonito, ya se sabe que todo es o blanco o negro, pero intento que no me influyan ni las victorias ni las derrotas. Nos viene un animal herido y eso hace que sea siempre imprevisible».

También el balón parado es un capítulo en el que han prestado atención estos días. Sobre todo, el defensivo porque «tienes que contrarrestar que ellos tienen unos cuantos jugadores de más de 1,88 metros. Son bastante buenos y no es una virtud nuestra los centímetros».

Así como no perder el balón. «En Gijón tuvimos 24 pérdidas en el inicio del juego y eso no es asumible por ningún sistema; el último día, solo tuvimos seis. Eso es determinante, fundamental: que no haya pérdidas y nos pillen muy abiertos».

Asume, en cualquier caso, que un duelo como el de esta noche «nos va a servir de mucho. Ellos tienen jugadores de 36 años, pero con mucha experiencia: saben meter el cuerpo, moverse y anticiparse y eso, nos va a venir muy bien para crecer».