Cervero celebra el único tanto en Anduva al Burgos (2017). / a. gómez

Llegó la hora de cambiar la historia

Solo un gol del Mirandés, cuatro empates y una derrota es el bagaje de los 5 duelos disputados en Anduva desde la refundación del rival

ÁNGEL GARRAZA

Lo primero que llama la atención es que el Mirandés-Burgos de liga suele ser un partido de muy pocos goles en Anduva. Son tan escasos que el cuadro jabato solo ha podido marcar uno en los cinco encuentros que se han disputado en el siglo XXI en territorio mirandés, desde la refundación del club visitante en 1994. Constan cuatro empates y una derrota, sin victorias, en estos emparejamientos. Mañana toca ya cambiar la racha ante este rival.

El Burgos siempre ha planteado encuentros muy cerrados, donde el máximo premio futbolístico, el gol, ha brillado por su ausencia en la mayoría de las ocasiones. Los rojillos solo han logrado un tanto y los burgalesistas, dos, que les han servido para puntuar siempre, en esta época reciente, cada vez que se han enfrentado en el Municipal ya sea en Segunda B o en un escalafón inferior, en Tercera.

El primer enfrentamiento del siglo llegó en el transcurso de la temporada 2003/04, cuando el Mirandés ascendió a la categoría de bronce. No se movió el marcador en la jornada 35 con el burgalés Lucas en el banquillo rojillo mientras Carlos Terrazas ocupaba esos años el del adversario.

Una campaña después se produjo la única derrota de los mirandesistas por 0-1. Las tablas sin tantos se repitieron en los ejercicios 2008/09 –en Tercera, curso que concluyó con el ascenso del Mirandés a Segunda B– y 2011/12 –terminó con el ascenso al fútbol profesional–.

A pesar de que las trayectorias que siguió el equipo en esas dos últimas campañas reseñadas concluyeron de forma exitosa, no hubo manera de lograr un tanto ante un oponente que en Anduva se ha basado en defender el resultado inicial.

La única diana conseguida por el Mirandés data de la última vez que ambos se han medido en Miranda: en la temporada 2017/18. Fue obra de Cervero y el choque finalizó en tablas.

Eso, respecto al actual BCF. Pero es que los anteriores partidos disputados ante el máximo representante de Burgos han seguido la misma tónica. En 8 duelos del siglo pasado solo hubo dos victorias de los rojillos en casa. Es hora de cambiar la historia.