Simón Moreno, con muletas, en las gradas de Anduva. / a. g.

La lesión de Simón no habilita para fichar antes de que se abra el mercado

Los rojillos solo podrían incorporar futbolistas libres si no quieren esperar hasta enero para reforzar la plantilla

R. C. G.

El Mirandés necesita refuerzos. Es algo que nadie discute, ni desde dentro del propio club ni los aficionados. También parecen claras las posiciones que precisan de más futbolistas, porque durante la primera vuelta el equipo ha mostrado algunas carencias. Sin embargo, habrá que esperar hasta enero para ver caras nuevas con la camiseta rojilla.

La lesión de Simón Moreno, a pesar de que deja al delantero fuera de combate para toda la temporada por tener dañado el ligamento de la rodilla, no habilita para fichar antes de que se abra el mercado invernal. Durante muchos años, los clubes que sufrían una lesión de larga duración tenían la posibilidad de reemplazar a ese jugador en cualquier momento, pero la pasada temporada se eliminó esa normativa.

Uno de los desencadenantes del cambio fue el fichaje de Braithwaite por el Barcelona tras abonar al Leganés su cláusula de rescisión, cercana a los 20 millones de euros. Ese movimiento dejó a los pepineros sin su estrella y sin posibilidad de reacción al estar cerrado el mercado, algo que suscitó mucha polémica. A raíz de ese momento, la RFEF eliminó del Reglamento General el tercer punto del artículo 124 relativo a los períodos de solicitud de licencias y que habilitaba a los equipos a poder expedir de manera excepcional una licencia fuera de los mercados de fichajes si un jugador iba a estar más de cinco meses alejado de los terrenos de juego.

De esta forma, aunque Simón Moreno ha tenido que pasar por quirófano y no volverá a jugar en toda la temporada, el Mirandés deberá esperar hasta enero para sumar nuevos futbolistas.

La dirección deportiva de la entidad trabaja ya con la mente puesta en la segunda vuelta, para la que tratará de reforzar la plantilla en demarcaciones clave. Las prioridades apuntan a un central y un mediocentro defensivo, aunque no se descartan fichajes en otras zonas del campo.

Ya en verano, Chema Aragón quiso incorporar un cuarto central pero finalmente no pudo cerrar ninguna de las operaciones que barajaba y la plantilla se quedó descompensada, un mal que Lolo Escobar ha sufrido en el primer tramo de competición. Tampoco existe un recambio para Meseguer ni un complemento que libere al murciano de tanto trabajo defensivo en la medular, lo que ha obligado al técnico a buscar alternativas para contener la sangría de goles encajados.

Además, la baja de Simón deja al equipo cojo en ataque, así que es probable que Aragón sondee el mercado en busca de otro delantero con un perfil diferente a Camello y Marqués.

En las temporadas anteriores, el director deportivo siempre ha utilizado el mercado invernal para retocar la plantilla. El año pasado llegaron Cristo (llegó en diciembre para ir acoplándose al vestuario antes de poder debutar), Simón y Álex López. Un año antes fueron Crisetig, Sagnan, Lizoain y Joaquín los refuerzos que dieron otro aire al conjunto de Iraola para afrontar con más garantías la recta final de la temporada.