Jofre Carreras (21 años) y Manu García (36) se presentaron como jugadores mirandesistas. / Avelino Gómez

Juventud y experiencia para continuar con el crecimiento del club rojillo

Jofre Carreras llega al Mirandés porque «trabaja muy bien con los jóvenes» y para Manu García «es un nuevo reto para seguir disfrutando»

ÁNGEL GARRAZA

Jofre Carreras (21 años) estaba en la órbita del Mirandés tiempo atrás. Ahora, recala en el club para complementar las bandas, una posición importante para el técnico. El jugador cedido por el Espanyol llega para aportar su velocidad, lo puede hacer en ambos costados e, incluso, por dentro. A él le gusta más jugar por la derecha, pero se adapta a las tres posiciones de arriba. «Es un club que trabaja muy bien con los jóvenes, nos da la oportunidad de crecer y ese es el motivo para venir».

Aunque acaba de recalar, se encuentra bien físicamente. Ha realizado la pretemporada con el Espanyol, de ahí que si Etxeberria lo estima oportuno podrá contar con él este viernes para integrar un equipo que «quiere jugar y va hacia arriba».

¿Y sus características? «Siempre busco el uno contra uno, soy rápido, puedo meter centros y aportar algún gol y asistencia», respondió a la pregunta. «Queremos crecer y eso es una ventaja más que desventaja, no hay presión por debutar en esta categoría». Lucirá el dorsal 22.

El centrocampista Manu García (36) es de sobra conocido por la afición rojilla al haberse presentado en Anduva con anteriores equipos, el último con el Alavés. Ahora, defenderá la elástica del Mirandés. «Me gustaría que aportase fuera y, sobre todo, en el verde», indicó el director deportivo sobre el vitoriano al dejar claro que cuenta con él para que juegue y contribuya a la causa en el campo. «No está aquí para que esté conmigo en el palco, sino para que nos ayude a nivel táctico, es un jugador inteligente y puede hacer de entrenador: que sea respetado por todos y por los árbitros».

El jugador se toma su fichaje «como una nueva oportunidad para seguir aprendiendo y disfrutando del fútbol. No me da miedo la situación con tanta gente joven, me veo como un miembro más del grupo».

Recordó que «he venido muchas veces a Anduva con Alavés, Eibar y UDLogroñés, he tenido amistades dentro del club, las referencias siempre han sido buenas y cuando llegué ayer (el lunes) no me ha sorprendido nada. Es como me lo esperaba. Es un proyecto que está creciendo, se ve en la evolución del estadio, el club tiene una estabilidad grande, bajó pero pronto recuperó la categoría; es un éxito para la ciudad de Miranda».

Llega con la idea «de jugar lo máximo posible, soy muy exigente y quiero ponerme rápido a un nivel alto». El vitoriano confiesa que «a nivel físico me falta todavía, necesito tiempo, hice pretemporada hace mes y medio pero llevo tres semanas sin trabajo de campo. Será decisión del técnico si juego el viernes en 'Mendi', un partido muy especial para mí».