Jiménez busca «la solidez defensiva»

Borja Jiménez alertó del potencial del Calahorra en rueda de prensa. /A. G.
Borja Jiménez alertó del potencial del Calahorra en rueda de prensa. / A. G.

El entrenador del Mirandés encara el partido contra el Calahorra con el objetivo de no encajar goles

TONI CABALLERO

Se trata de una máxima en el fútbol, más acentuada aún si cabe en categorías como Segunda División B, lo primero es dejar tu portería a cero para luego intentar aprovechar tus oportunidades en ataque. Con esta premisa prepara el equipo rojillo su duelo del domingo frente al Calahorra, en el estadio La Planilla. «Vamos a un campo muy complicado», reconoció Jiménez en la rueda de prensa previa al encuentro. Tanto es así que los riojanos han sumado tres victorias como local en los tres partidos que han disputado en su feudo esta campaña, ante Amorebieta, Gernika y Logroñés, respectivamente.

Los calagurritanos son cuartos en la tabla clasificatoria, y sólo han cedido una derrota en las primeras seis jornadas ligueras. «El año pasado consiguieron ascender con un registro espectacular tanto en su casa como fuera, y este año continúan con la inercia positiva que les dio el ascenso. Sólo han perdido un partido, la semana pasada en Zubieta ante la Real Sociedad B, y fue al final del encuentro en una falta lateral. Vamos concienciados de que va a ser un partido muy difícil en un campo complicado, que creo que va a serlo durante todo el año», sentenció el preparador abulense.

Así, el Mirandés viajará a un estadio «con un gran ambiente de fútbol» y con césped de hierba natural, el primero de la temporada tras rendir visita a Izarra, Durango y Langreo. Los pupilos de Borja Jiménez afrontan un choque que se atisba abierto, con un conjunto que «mantiene la base de jugadores del año pasado y posee un muy buen trato de balón».

Tal vez por este motivo, el preparador rojillo ha centrado el planteamiento del encuentro desde el punto de vista defensivo ante un equipo que hace un fútbol muy vistoso y acumula muchos jugadores en la última línea para estar cerca del gol siempre. «Hay que intentar que lo que hacen muy bien, lo hagan un poco peor el domingo», resaltó.

Un visitante temido

Si el Calahorra es uno de los mejores equipos locales de la categoría de bronce (ha sumado 9 puntos de en sus tres partidos de local), el Mirandés poco tiene que envidiar de estos registros cuando se monta en el autobús para jugar lejos de Anduva. Los rojillos han sumado 7 puntos en sus tres partidos como visitante este curso, acumula dos victorias consecutivas(en Durango y Langreo) y «llevaría pleno de victorias si no fuese por el gol encajado en Estella en el último minuto».

Para el choque, Jiménez cuenta con todos sus jugadores disponibles «salvo que haya algún problema de última hora». Además, la expedición no va a estar sola en tierras calagurritanas, ya que la proximidad entre ambos municipios (poco más de 100 kilómetros), posibilitará la llegada de aproximadamente medio millar de aficionados rojillos. «Sabemos que vamos a contar con el apoyo de nuestra afición, que se va a desplazar, y eso nos motiva aún más», reveló el técnico.

Al ser preguntado por la diferencia de resultados obtenidos en Anduva y fuera, Jiménez confesó que el equipo siente la misma confianza sin importancia del campo que albergue el encuentro y que jugar en Anduva no es un peso extra para ningún jugador. «No percibo en ellos que tengan más confianza de visitantes, al final creo que la diferencia es que como locales el balón está dando en el larguero y como visitante sí que están entrando. Algún día entrarán esos balones y, como se suele decir, en cuanto se marque uno, todos irán detrás», confirmó.

Para finalizar, el abulense se mostró más que satisfecho con el «muy buen rendimiento del equipo» hasta el momento, confiando en que los resultados en Miranda «ya llegarán». Jiménez cree que su bloque está en el buen camino y afirmó que le preocuparía más tener «más puntos en la tabla y no ver un funcionamiento adecuado» en sus jugadores.

 

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