Jiménez advierte sobre la «fiabilidad de un Real Unión que podría estar mucho más arriba»

El entrenador del Mirandés, Borja Jiménez. /A. G.
El entrenador del Mirandés, Borja Jiménez. / A. G.

El técnico rojillo hace hincapié en que «solo con un par de victorias más en lugar de los 15 empates que lleva, estaría clasificado del sexto hacia arriba»

ÁNGEL GARRAZA

El conjunto blanquinegro es el 'rey' del empate. No en vano lleva 15 en 26 partidos disputados. Más del 57% de sus encuentros los termina en tablas. Unos datos y una trayectoria que al entrenador del Mirandés, Borja Jiménez, le hacen ver que se trata de un adversario «fiable». Tal es así que no duda en señalar que con un par de victorias más en lugar de la quincena de igualadas que acumula en la competición estaría ahora clasificado «del sexto hacia arriba».

Toca centrarse en el campeonato doméstico, el importante porque es el de la regularidad y el que servirá para poner la nota definitiva después de que se afronten las eliminatorias por el ascenso. Y el de mañana no es un desplazamiento, precisamente, asequible para los visitantes. «Cuando empatas tanto, lo que quiere decir es que muchas veces siempre tienes las opciones de ganar, también de perder, pero estás ahí».

Así que del Real Unión sostiene que son «constantes en la forma de trabajar y de hacer las cosas. Cualquiera de esos empates si se hubieran transformado en victorias estaríamos hablando de otra cosa en cuanto a su puesto en la tabla y sus aspiraciones».

El Mirandés debe cambiar de registro y volver a lo prioritario, que es la Liga. Y así se lo ha hecho saber el preparador mirandesista a sus pupilos con el fin de que los despistes no tengan cabida. «Tenemos muy claro que el partido de copa es pasado y que vamos a afrontar un partido importante este domingo», enfatiza el capitán de una nave que está inmersa en un campeonato en el que está todo por decidir.

Y el rival mañana es de los habituales de la categoría, un escollo siempre complicado de superar. Se sitúa en la duodécima posición, con solo tres puntos por encima de la permanencia, pero desde el cuerpo técnico se insiste en que ese puesto podría ser mejor a poco que hubiesen acertado algo más.

«Es verdad que es un equipo que está ahí abajo pero porque ha empatado muchos partidos. A poco que hubieran encadenado varias victorias más estarían ahora en los puestos del sexto en adelante».

De tal manera que «tenemos muy claro que es un rival muy peligroso, ya lo vimos aquí y en Copa Federación, cuando allí nos pusieron las cosas muy complicadas. Sabemos que va a ser un partido muy difícil porque ellos, aparte de tener la necesidad de sumar puntos, son un buen equipo».

La vuelta del choque copero concluyó con 4-3 para los irundarras en un final de partido en el que lograron dos tantos y en el que el Mirandés hizo bueno el 1-0 de la ida. Acerca de si espera un duelo similar al que se jugó hace varias semanas en el mismo escenario, indica que «es verdad que en la vuelta tenían jugadores más habituales y es posible que nos encontremos con algunas similitudes de lo que fue aquel partido. Por todo ello, tenemos que estar preparados para afrontar un reto complicado», advierte Jiménez, por mucho que el puesto del Real Unión refleje que se ubica hacia la parte inferior de la clasificación.

El Mirandés afrontará tres encuentros en apenas siete días con un desplazamiento más largo entre semana, en este caso a la provincia de Ciudad Real, para jugar el miércoles la vuelta de la Copa Federación. No obstante, aunque ya se ha planificado y organizado el viaje (lo harán en el mismo día), en el cuerpo técnico no piensan más allá de este domingo, cuando toca medirse a los de Irún. La citación y todas las miras están puestas en la cita de mañana en Gal sin contemplar el envite que tendrá lugar tres días después.

«No pensamos todavía en el viaje. Lo hemos organizado un poco para tenerlo claro pero hasta que no pase el partido en Irún no vamos a pensar en ello. Está claro que es un viaje más largo de lo habitual pero, al final, es estar entretenido un rato más en el autobús y listo».

De momento, el equipo y los responsables técnicos están centrados en el partido del domingo, una salida que también efectuarán el mismo día. Partirán de Miranda mañana, a las 8.30 horas, con destino al Stadium Gal para jugar a las 12 del mediodía la jornada número 27. «Sabemos la dificultad que vamos a tener de ganar allí», admite el entrenador rojillo en vísperas de la cita.

La última referencia, en liga, entre ambos contendientes en tierras guipuzcoanas data del día 3 de diciembre de 2017 cuando, con motivo de la pasada temporada, los rojillos se deshicieron con claridad de su oponente por 0-3.

La campaña del ascenso del Mirandés a Segunda División arrojó una igualada sin goles, en el año 2011. Y en la primera vuelta, el pasado mes de octubre, empataron a dos tantos en Anduva.