Iraola prevé trabajar con una plantilla de «22 o 23 jugadores» y habrá «alguna salida» del equipo

El exrojillo y exjugador del Athletic, Koikili, no desaprovechó ayer la ocasión de saludar en el anexo a su antiguo compañero en el conjunto rojiblanco, Andoni Iraola. /A. G.
El exrojillo y exjugador del Athletic, Koikili, no desaprovechó ayer la ocasión de saludar en el anexo a su antiguo compañero en el conjunto rojiblanco, Andoni Iraola. / A. G.

El cuerpo técnico rojillo estudiará cada caso y hablará primero con los jugadores para determinar lo que es mejor para ellos y el club

ÁNGEL GARRAZA

El Mirandés, a día de hoy y a la espera de las novedades que se irán produciendo en las próximas fechas, dispone de un total de 18 efectivos en la primera plantilla. Eso se traduce en que quedarían por llegar entre cuatro y cinco futbolistas porque la idea con la que trabaja Andoni Iraola es contar con unos «22 o 23 futbolistas», números que, sin embargo, se podrían incrementar porque es más que probable que se produzca «alguna salida» del equipo en las próximas fechas.

El entrenador rojillo confirma que «quedan por llegar jugadores; faltan algunos por venir porque hay bastantes posiciones que no están dobladas. Igual, en algún caso, no llegarán antes del partido ante el Rayo Vallecano, pero está claro que la dirección deportiva está trabajando para que lleguen cuanto antes».

Hay puestos en los que solo existe un inquilino por demarcación, de ahí que aún falta completar el plantel. Una vez que se sabe que va a ser muy complicado que el Mirandés pueda cerrar el plantel antes de que eche a andar la competición, debido a la peculiaridad que, tras el ascenso, ha rodeado la pretemporada del primer equipo, es de obligado cumplimiento conocer cuáles son, a día de hoy, las prioridades para el cuerpo técnico, cuando apenas restan nueve días para que arranque la Liga de Segunda.

«En el medio del campo», apunta Iraola. «Igual estamos justos a nivel de números en el centro y algún jugador ahí seguro que va a venir». Y también añade otra posición: «la de lateral derecho, ya que solo tenemos a Carlos; hay más puestos que hay que reforzar pero por prioridad ahora estamos buscando para esas posiciones porque son las que tienen menos efectivos».

Acerca del número exacto, no quiere dar uno concreto porque todo puede variar en función de múltiples circunstancias: oferta, demanda, lesiones.... si bien sostiene que «la idea es movernos entre 22 y 23 jugadores». Tal y como asegura el de Usurbil, «se trataría de una plantilla normal, sin ser muy larga, y con la que se puede trabajar muy bien».

A algún miembro actual del plantel, como es el caso de Jon Irazabal, apenas ha tenido tiempo de ver, lo que lamenta. «Lo de Jon es una pena porque es un jugador que reúne características que son muy importantes en un central, pero el segundo día tuvo una lesión muscular y no hemos podido verlo».

Iraola afirma, asimismo, que «sí que vamos a hablar con algún jugador que creemos que no va a contar con mucho protagonismo esta temporada, pero esas decisiones las trasladaremos primero a los futbolistas interesados antes de hacerlas públicas». Es una norma no escrita que se sigue en cada vestuario y el guipuzcoano, con tanta experiencia como jugador en la elite, no está dispuesto a quebrarla, como es lógico.

Llegado el caso, ¿se buscarían cesiones a otros equipos o desvinculaciones del Mirandés? Dependerá de cada situación. «Sería hablar con cada jugador, estudiar caso por caso y tomar la mejor decisión tanto para el club como para el cuerpo técnico y el propio jugador».

Uno de ellos, Íñigo Vicente, acaba de llegar. Y, además, con formidables referencias desde la capital vizcaína. «Estoy contento de que haya llegado, solo lleva un entrenamiento, pero me gustaría que tuviera ya algunos minutos en el partido de mañana (por hoy); aunque tendremos que trabaja rápido para que vaya cogiendo cuanto antes los automatismos del equipo tanto él como el resto y ahora mismo no hay mucho tiempo por delante».

La de esta tarde será su primera presencia como local en Anduva tras dos amistosos lejos de Miranda. Sobre si es conveniente pedir que tenga paciencia, dadas las circunstancias, «estima que a la afición me gusta pedirle pocas cosas. Conociendo a la afición del Mirandés, sé que es uno de nuestros puntos fuertes y más que pedirles, lo que debemos hacer es agradecerles. Y confiar en que nos ayude en este año también porque está claro que nos va a hacer mucho más fuertes».

Iraola realizó estas declaraciones pocos minutos después de terminar la sesión de ayer y de que tuviera la oportunidad de saludar y de reencontrarse con un amigo y excompañero de fatigas en el equipo bilbaíno: Koikili. El exlateral zurdo de Mirandés y Athletic, de paso por Miranda, no quiso desaprovechar la ocasión de acercarse al campo 2 de los anexos para seguir las evoluciones el equipo e intercambiar impresiones con Iraola.

Es lo que hicieron ambos cuando concluyó la sesión. Koikili también departió con los aficionados que se habían congregado en un lateral del campo para presenciar el entrenamiento. Fue la visita de la mañana

Mientras tanto, en el ámbito puramente deportivo, una de las novedades fue comprobar la presencia del central Sergio González sobre el césped. Lesionado desde la semana pasada a causa de una microrrotura ayer realizó series de carrera, con esprint incluido, con el propósito de avanzar en su recuperación y estar a las órdenes de Iraola a la mayor brevedad posible.

Continúa, de momento, trabajando en solitario. Irazabal, por su parte, cayó lesionado en la segunda sesión y no ha vuelto a comparecer con el grupo. Actualmente, siguen siendo las dos ausencias del equipo, con la incógnita añadida de si el central ex del Eibar permanecerá en el equipo o se le buscará un destino.

De ahí que el míster cuente con 16 efectivos de la primera plantilla tras la llegada de Simon, futbolista que en el Mirandés está participando en la posición de central ante la escasez de efectivos en esa demarcación defensiva.