Camello marcó el gol local tras una pifia de Dani Jiménez. / avelino gómez

La inexperiencia y el balón parado frenan al Mirandés

No supera la prueba de madurez y cae ante el colista, que suma sus primeros puntos en Anduva

ÁNGEL GARRAZA

Mirandés: Lizoain, Anderson Arroyo, Odei (Carreira, m. 71), Capellini, Imanol; Meseguer, Oriol Rey (Brugué, m. 71), Rementeria (Gelabert, m. 64); Hassan, Íñigo Vicente (Riquelme, m. 46) y Camello (Marqués, m. 64).

Alcorcón: Dani Jiménez; Laure, Carlos Hernández, Gorosito, Bellvís; Moyano, Aguilera (David Fernández, m. 87), Zarfino (Gorostidi, m. 71), Hugo Fraile (Asier Córdoba, m. 66), Al Badaoui (Juan Hernández, m. 66) y Asencio (Xisco, m. 71).

Goles: 1-0, m. 20: Camello; 1-1, m. 29: Gio Zarfino; 1-2, m. 62: Asencio; 1-3, m. 91: Xisco.

Árbitro: El guipuzcoano Sagués Oscoz expulsó a Meseguer por doble tarjeta amarilla (m. 33 y 71) y amonestó a Íñigo Vicente (m. 9), Imanol (m. 83) y a los visitantes Bellvís (m. 35), Zarfino (m. 64) y Gorostidi (84)

Incidencias: 2.356 espectadores.

Hay que esperar para ver una versión más completa del Mirandés, un equipo con fútbol en su vertiente ofensiva pero que aún le falta mucho para ganar en fiabilidad y en consistencia. Ayer, el rival que llegaba como colista, un bloque mucho más veterano, hizo valer su experiencia y su temido, por Lolo Escobar, balón parado para ser el primero que gana (1-3) en Anduva esta temporada.

Escobar optó por repetir alineación y premiar a los futbolistas que iniciaron el encuentro ante Las Palmas. Anderson siguió en el lateral diestro pese a que Carreira y Iago estaban convocados.

Quien sí revolucionó su once en busca de una reacción fue Juan Antonio Anquela. El preparador del Alcorcón dio entrada a Zarfino para reforzar la medular y situó en punta de lanza a Asencio. Jugó con un 4-5-1 al poblar la medular con el fin de superar al centro del campo de los locales. El bloque foráneo planteó el duelo con una presión muy adelantada y agresiva. Sorprendió al Mirandés.

Un conjunto rojillo que lo intentó con Iñigo Vicente desde fuera del área (tenía libertad por el campo, partiendo desde la izquierda pero en el minuto 9 recibió una tarjeta amarilla, lo que provocó que en el descanso se quedara en el vestuario). Si bien, al igual que el domingo pasado como más daño hacía era con las incursiones de Hassan por la derecha.

A la espalda de Bellvís, que sufría en exceso (también se cargó con una cartulina amarilla). El francés lanzó dos disparos con mucha intención: uno lo rechazó Dani Jiménez con el pie y el otro, con las dos manos. Sus centros, en otras dos ocasiones, no encontraron rematador.

Fue en la acción tonta de la jornada como llegó el tanto de los jabatos. El portero Dani Jiménez intentó driblar de tacón a Camello, que presionaba con mucha decisión el intento de golpeo del exmeta del Mirandés. Éste se trastabilló, lo que aprovechó el punta rojillo para ganarle el duelo y de un suave toque enviar el cuero al fondo de la red.

El equipo veterano, el Alcorcón, había cometido un error infantil, porque ya se sabe lo que puede pasar cuando el cancerbero intenta regatear al delantero.

No duró mucho la alegría en el conjunto de Anduva porque en el 29, empató Gio Zarfino. De tacón. El tanto, de bella factura, tuvo que ser revisado por el VAR porque daba la sensación de que había fuera de juego. El futbolista visitante era el más adelantado, pero se encontraba por detrás del balón. Gol y 1-1.

No hubo más llegadas dignas de mención en el primer tiempo, salvo una magnífica asistencia de Vicente a Rementeria, que repelió un defensa.

La segunda mitad, con Riquelme ya sobre el césped, arrancó con un fallo de Lizoain en la entrega, que no supo aprovechar el adversario dentro del área; y con Hassan forzando saques de esquina, que culminaban sin consecuencias.

Escobar temía el balón parado del rival, una acción en la que hicieron hincapié en los últimos ensayos. Y sus temores se plasmaron en el segundo tanto visitante porque en una falta, Asencio se elevó por encima de toda la defensa y conectó de cabeza para deshacer la igualada.

El técnico movió el banquillo y dio entrada a Gelabert y Marqués por Rementeria y Camello. El oponente, por su parte, cerraba todos los espacios. Se echó atrás para evitar sorpresas. Meseguer lo intentó desde lejos en un tiro con mucha intención, pero obtuvo la respuesta del guardameta. Poco después, el murciano, el eje el equipo, vio la segunda cartulina amarilla. A falta de 20 minutos, los rojillos se quedaban con diez.

El Mirandés perdía y con uno menos, tenía que ir con todo al dar entrada a Brugué y Carreira, lo que significó que Anderson se fuera al centro (como central por Odei). Gelabert probó de nuevo a Dani Jiménez, quien a excepción del fallo, grosero, del gol encajado tuvo una actuación destacada.

Los jóvenes rojillos lo intentaron hasta el final pero se precipitaron en exceso. Quien no lo hizo fue Xisco quien en una contra y tras varios rechaces firmó el definitivo 1-3.

Toca aprender. Es lo que se hace tras las derrotas.