La incógnita sobre la lesión de Simón Moreno se mantiene

A. GARRAZA

El jugador cayó lesionado el sábado en el estadio José Zorrilla. El pasado martes se sometió a una resonancia magnética para esclarecer el alcance real de su lesión en la rodilla de la pierna derecha, si bien aún se desconoce el resultado del examen mediante el que se descartará o confirmará si padece una lesión de gravedad. Dado que ayer no se hizo oficial el diagnóstico, todo hace indicar que será a lo largo de la jornada de hoy cuando se podrá determinar el problema que padece el '11' mirandesista, un hecho del que está pendiente la afición rojilla al temerse lo peor tras haberse retirado en camilla del campo del Valladolid con visibles muestras de dolor en la zona afectada.

Mientras tanto, los compañeros disponibles continúan preparando el choque ante el Huesca que se jugará dentro de dos días en el Municipal. El ensayo de esta mañana, a la hora habitual (las 10.30), se llevará a cabo sobre el césped de Anduva, tal y como se anuncia en los medios oficiales de la entidad.

Será, por lo tanto, a puerta cerrada con el fin de entrenar en la intimidad diversas acciones de estrategia que el equipo utilizará el sábado frente a su rival. El entrenamiento del viernes, el último antes de recibir al cuadro aragonés, volverá a ser en el campo 2 de los anexos. A puerta abierta para el público.

El que sí se ha blindado esta semana es el adversario. Realizará todas las pruebas hasta el viernes sin espectadores, a puerta cerrada. El Huesca no está en términos clasificatorios donde pretendía ubicarse y su nuevo entrenador, Xisco Muñoz, quiere preparar a conciencia ahora que dispone de una semana, sin partido en medio, el envite ante el Mirandés.

Muñoz quiere avanzar en el estilo de juego que implantará en su equipo y, por tal motivo, llevará a cabo los cinco ensayos en la más absoluta intimidad. «No estamos donde querríamos, pero quedan muchos partidos. Lo importante es coger una buena racha de victorias», dijo ayer el mediocentro Mosquera en Huesca.