El centrocampista ocupa la posición de doble pivote en el bloque azulgrana. / sd eibar

Imprescindible en Anduva... y en el Eibar

Javi Muñoz continúa en el potente conjunto vasco la magnífica campaña que firmó en el Mirandés al ser el más utilizado por Garitano

ÁNGEL GARRAZA

El futbolista de Parla realizó una sobresaliente temporada en las filas del conjunto rojillo después de haber jugado como cedido en el Oviedo y de pasar casi desapercibido en el Tenerife. Fue en el Mirandés donde destacó al protagonizar, según las palabras que pronunció en una pasada entrevista concedida a este periódico, su mejor campaña como futbolista profesional. El Alavés optó porque no continuara allí y el testigo lo cogió el Eibar, que hizo valer su actual potencial económico para garantizarse la presencia de Javi Muñoz, un jugador que era pretendido por otros equipos, entre ellos el de Anduva. La apuesta le está dando resultado a su club porque es el efectivo más utilizado por Gaizka Garitano tras las ocho primeras jornadas.

Como mirandesista disputó 40 partidos (con el de Copa), en los que en 38 partió en el once inicial. Lo jugó prácticamente todo. Fue donde se consolidó en la categoría de plata al convertirse en un hombre fundamental en el buen hacer del equipo jabato tras mostrarse como un centrocampista muy completo. Dio mucho empaque a la medular rojilla, lo que sigue exhibiendo ahora en el Eibar, el rival que visita este sábado Anduva y que aspira a regresar a Primera División con el madrileño como uno de sus pilotos en la sala de máquinas.

Ha jugado los ocho encuentros de liga. Todos, como titular. Seis los completó, en uno (en El Plantío) fue sustituido en el último minuto y en el primero, que jugó en Huesca, se retiró en el minuto 79. Para su entrenador es una pieza básica en el centro del campo del bloque armero. Principalmente junto a Edu Expósito.

Es uno de los protagonistas del compromiso que tendrá lugar mañana en Anduva entre el Mirandés y el Eibar. De tal manera que es quien esta semana se ha referido en la localidad guipuzcoana a lo que supone tanto para él como para su equipo la visita a Miranda.

«Para mí es un partido muy especial, porque estuve muy a gusto allí. Tengo muchos amigos y mucho cariño al Mirandés, pero hay tres puntos en juego y sabemos que va a ser muy difícil, aunque intentaremos que se vengan con nosotros». Y es que durante los 90 minutos no hay amistades que valgan. Eso se deja para antes y después del choque.

Aunque del Mirandés que conoció quedan pocos efectivos, sabe la filosofía que mantiene el club y cómo la intenta plasmar sobre el terreno de juego. «Es un equipo joven que tiene muy claro a lo que va a jugar. Nos va a poner las cosas muy difíciles y habrá que hacer un partido casi perfecto para poder ganarles. Hay que hacer un encuentro muy serio, mantener la concentración los 90 minutos e intentar que no hagan su fútbol. Les gusta mucho tener el balón, hay que saber quitárselo y saber atacarles bien para poder hacerles año», sostiene.

El Eibar, a día de hoy, es uno de los máximos favoritos ante cualquier equipo de Segunda. Es uno de los rivales a batir por el crecimiento que ha experimentado en los últimos años. Allí, no obstante, prefieren desmarcarse de esa vitola. «No creo que tengamos el cartel de favoritos. Cada partido es muy difícil. El fin de semana pasado jugamos contra un recién ascendido y fue un grandísimo rival, así que de favoritos nada, hay que demostrar las cosas en el terreno de juego y trabajar para que demos una buena versión», asegura.