Rubi también ha visitado Miranda con el Valladolid (2014). / á. g.

Ilusión rojilla y Rubi advierte de que «en Anduva se pasa mal»

La plantilla admite que «está deseando medirse a Sadiq y al 'all star' del Almería» y el técnico visitante no se fía de un goleador Mirandés

ÁNGEL GARRAZA

El potente Almería llama a la puerta del Mirandés, un conjunto rojillo que tras la última derrota quiere dar un golpe sobre la mesa con el fin de obtener un resultado positivo en Anduva, donde en las últimas fechas escasean los marcadores favorables a los locales. El duelo se presenta atractivo porque pondrá a prueba el hambre y las ganas de crecer de un equipo que recibe a un oponente hecho por y para ascender a Primera División. Es su misión, a ser posible sin tener que pasar por la incertidumbre que generan las eliminatorias finales.

Desde el cuerpo técnico se insiste en que cada partido se debe encarar como si fuese el último de liga, un mensaje tendente a que la plantilla interiorice que la concentración debe ser máxima, un requisito que se une a la ilusión que tiene el joven equipo jabato de medirse a un firme candidato a jugar en la élite, con lo que eso supone para los jugadores mirandesistas.

«Los seguidores puede que prefieran jugar ante rivales, a priori, más asequibles, pero yo lo que veo es que tengo unos jugadores que están deseando medirse a Sadiq y a toda la gama de 'all stars' que tiene este rival para ver cuánto de lejos o de cerca estamos con respecto a estos futbolistas», sostiene Lolo Escobar, el entrenador, al hacer referencia a una cita que pone fin a tres que se han desarrollado de forma consecutiva en siete días.

«Los datos están ahí, hemos perdido ante tres de los cuatro equipos que están en puestos de descenso, pero es que es una categoría tan sumamente exigente que no tiene nada que ver un partido con otro, da igual el adversario. No se parece en nada este encuentro al que jugamos el jueves o al del domingo pasado», advierte.

Similitudes con el Sanse

Joan Francesc Ferrer, Rubi, técnico del Almería, por su parte, confiesa que «lo que me gusta del tipo de rival que nos encontramos ahora es que nos ha servido mucho la semana de entrenamiento; nos enfrentamos a la segunda plantilla más joven de la Liga y con una idea de juego similar a la de la Real Sociedad. Nos han coincidido dos partidos donde nos sirven muchas cosas que ya trabajamos para el del jueves».

Puntualiza, sin embargo, que «tengamos claro que en Anduva también se pasa mal. Ha habido rivales que se han ido con cuatro y con tres goles. Es un equipo que tiene una facilidad goleadora importante y que vamos a tener que estar bien concentrados en defensa porque si no, lo vamos a pasar mal».

Destacó, sobre el Mirandés, que se trata de «una plantilla muy joven, que se caracteriza por su facilidad goleadora, con jugadores muy descarados, con mucho desparpajo y muy rápidos arriba. Es un equipo que hace partidos abiertos. Por lo tanto, también está encajando un pelín de más», recordó.

El Almería lleva siete victorias en 11 partidos, pero se da una circunstancia que, casualidad o no, se presenta en su devenir: las tres derrotas las ha cosechado ante equipos y en feudos del norte: frente al Eibar (1-0), el Amorebieta (2-1) y la Ponferradina (1-0). Queda claro que no le va jugar en los campos de arriba de la península, aunque también es cierto que esos tres adversarios tienen una idea de juego y una filosofía diametralmente opuesta a la que sigue el Mirandés.