Idéntica puntuación un año después

Carlos Julio fue titular ante el Durango en el lateral izquierdo. /Avelino Gómez
Carlos Julio fue titular ante el Durango en el lateral izquierdo. / Avelino Gómez

El Mirandés acumula 43 puntos, igual que en la última campaña, cuando estaba a cinco del líder y acabó campeón; ahora se sitúa a solo dos más

ÁNGEL ARRAZA

La imagen que dejó el equipo rojillo el domingo no fue la mejor y bien se hará en intentar no repetirla, al margen de que un partido pueda salir bueno o malo, para evitar contratiempos en un futuro que obstaculicen el propósito de alcanzar el objetivo. Sin embargo, una perspectiva más amplia de la situación también arroja una coincidencia, significativa, y es que tras 22 jornadas del campeonato la puntuación que ostenta ahora es idéntica a la que reunía justo un año antes, con el mismo número de envites disputados.

Los 43 puntos se repiten después de un mes de enero que resulta casi siempre aciago para el conjunto rojillo en la competición de la regularidad. Es algo digno de estudio. Ahí fue cuando llegó el principal bache del equipo la temporada pasada (con tres derrotas consecutivas) y en la actual, tampoco es que haya sido el más destacado en cuanto a juego y puntos: se perdieron dos ante el Izarra en casa y se cayó en El Sardinero después de ir ganando por 1 a 2 a falta de seis minutos para el final.

Aun así, la clasificación para el Mirandés arroja prácticamente los mismos números. Y la temporada anterior acabó como campeón de grupo. Esta circunstancia se traduce en que a pesar del mal sabor de boca que dejó el partido del domingo, el bloque de Jiménez se mueve en números para volver a repetir título de liga. Algo anecdótico, tal y como está concebida actualmente la competición de Segunda B, pero que ofrece ventajas de cara al posterior 'play off' a quien se clasifique en lo más alto tras las 38 jornadas.

Hace doce meses, los entonces entrenados por Pablo Alfaro ocupaban, asimismo, la segunda plaza. Por aquel entonces la desventaja con respecto al líder, el Sporting B, era de cinco puntos. Ahora, es de siete porque el Racing tiene 50, por 48 los que había acaparado el filial gijonés. Solo dos puntos más es la diferencia en el presente campeonato. Con 16 jornadas por delante, es una distancia que se puede recortar. Al igual que en 2018, también se depende de los resultados de otros rivales. Y a pesar de todo, los adversarios tampoco dan a día de hoy tanta sensación de superioridad.

El Mirandés aventaja en tres al dúo que aparece por detrás en la clasificación: UDLogroñés y Barakaldo. En el curso en el que volvió a Segunda B estaba empatado a estas alturas con el Racing, tercero, a 43 puntos. Los cántabros no pudieron mantener la regularidad y ni siquiera se clasificaron después para jugar la fase de ascenso. Fue un duro varapalo para una entidad de sus características.

Cuarto era la Real Sociedad B con 38, cinco menos que los rojillos. Y la distancia con el quinto clasificado también es la misma en esta oportunidad. Era y es de seis puntos: dos encuentros. Solo que en la Liga actual, el Leioa es el quinto clasificado y en la anterior lo era el Burgos.

El Mirandés lleva ganados 12 partidos, solo uno menos que hace un año; si bien, ha perdido solo tres, dos menos que en el otro periodo objeto de estudio y ha empatado siete duelos, tres más.

El bagaje goleador presenta mejores registros en esta ocasión, tanto en defensa como en ataque; 35 tantos ha contabilizado en los últimos 22 compromisos, cinco más que en el mismo número de citas entre 2017 y 2018. En las labores de contención, son 18 las dianas que han marcado los oponentes, dos menos.

Todo sigue abierto. Lo de Alfaro fueron campeones con 76 puntos tras el arreón de la última parte de la temporada. Con la actual media, se superaría los 74. Asentado en la segunda plaza, el duelo el próximo domingo frente al Barakaldo servirá para clarificar un poco más las posiciones de la fase de ascenso. Los de Jiménez tienen la intención de hacer valer los tres puntos ante el Durango y de que la imagen ofrecida hace dos días solo sea una anécdota.

Claudio se sitúa a un solo gol del pichichi del Grupo II

El tanto que obtuvo el delantero del Mirandés, en esta ocasión en la faceta de oportunista al estar atento al rechace del larguero para enviar la pelota al fondo de la red, sirvió para sumar el undécimo a su cuenta particular y para conseguir tres importantes puntos frente al Durango. Claudio Medina sigue en racha porque en las comparecencias más recientes del equipo, solo ante el Izarra se quedó sin anotar. Sí lo hizo ante el Racing, el Arenas y el Vitoria; en cuatro de los últimos cinco choques, lo que le supone mejorar su renta personal y situarse a un solo tanto del pichichi del Grupo II, que es Villalibre, jugador del Bilbao Athletic con 12, solo uno más que el rojillo.

El futbolista leonés ha igualado ya a Orbegozo, el punta del Real Unión que durante la primera parte de la temporada ha estado por delante del mirandesista en remates certeros.

El ariete cedido al Mirandés por el Elche aparece, asimismo, entre los primeros puestos de toda la categoría de bronce. Y eso que en muchos encuentros no ha jugado como titular, condición que sí ha adquirido en los últimos meses. Tal es así que solo tres jugadores de todos los que integran los 80 conjuntos de Segunda División B pueden presumir de tener, de momento y a falta de 16 jornadas, más acierto rematador.

Yuri, el brasileño ligado a la Ponferradina, encabeza la estadística de los cuatro grupos al contabilizar ya catorce; sin embargo, en los tres últimos partidos no ha visto puerta. No tiene la dinámica de Claudio, que cuenta prácticamente sus apariciones por goles en las citas más recientes de la Liga.

Nadie más, del Grupo I, acumula más goles que el miembro de la plantilla del Mirandés. Del III, solo el exrojillo Pedro Martín supera sus registros al haber logrado 13 tantos. Y en su caso, hay que remontarse a la jornada 18 para comprobar su último gol con el Lleida. Suma cuatro consecutivas sin marcar.

Y del grupo cuarto no figura futbolista alguno que mejore el bagaje de Claudio. El pichichi de ese lote es el delantero del Melilla Yacine, pero con solo diez dianas. Únicamente ha anotado en ocho partidos.

El punta rojillo sigue en progresión y con el acierto rematador para encarar la fase decisiva.