Manu Molina celebra un gol del polaco Bogusz. / LaLiga

Una historia de superación

El centrocampista del Ibiza, Manu Molina, superó en primavera un tumor testicular y vuelve a ser indiscutible en Segunda División

ÁNGEL GARRAZA

Un ejemplo de superación... y de confirmación. El centrocampista Manu Molina no solo ha regresado a los terrenos de juego con más fuerza tras superar un tumor testicular que se detectó a tiempo y que jugador y club comunicaron el pasado 30 de abril, sino que lo ha hecho para seguir siendo indiscutible para su entrenador, Juan Carlos Carcedo, en las filas de un Ibiza con el que se enfrentará mañana al Mirandés en la isla.

El jugador onubense, de 29 años, es el motor del cuadro celeste. Tanto que ha jugado los nueve encuentros de la competición en Segunda División. En todos ha sido titular y solo uno no lo completó. Lo ha jugado prácticamente todo, salvo 20 minutos de liga.

Esta campaña supone la de su regreso al fútbol profesional después de haber jugado en la categoría de plata en las filas del Recreativo de Huelva, cuando tenía 23 años, curso en el que el cuadro andaluz descendió y, con anterioridad, en el Huesca con tan solo 20 años.

Operado con éxito el día 4 de mayo, se perdió la fase decisiva de la anterior temporada, cuando los insulares certificaron el ascenso en el 'play off' por primera vez en su historia a la competición profesional al ganar al UCAM de Murcia (1-0). Hasta entonces, era también indiscutible y uno de los hombres de confianza del técnico de Logroño, afincado en Ibiza.

Se sumó al grupo (tenía vigente su contrato otro año más) ya en pretemporada, la primera de su equipo en LaLiga, y en la primera jornada se hizo con una titularidad que no ha soltado y que, es de prever, la mantenga también este domingo frente al bloque mirandesista.

Molina quiere hace valer el factor campo mañana ante el Mirandés y tirar del tópico para convertir su recinto en un fortín. Lo que ya es en realidad.

No en vano, aún no ha perdido en Can Misses en lo que va de año. Se da la circunstancia de que solo el Alcoyano y el Athletic, en Copa, han conseguido superar a los celestes. Nadie ha conseguido llevarse más de un punto de Ibiza y jugar en casa es una de las principales armas del adversario para salir de la mala dinámica de las últimas semanas.

Allí quieren resarcirse de las dos últimas derrotas, las primeras del campeonato para los baleares, ante Eibar y Cartagena y apelan a su fortaleza como locales para superar a un Mirandés que pretende lo contrario: volver a la senda de la victoria.

Este encuentro será el primero de la temporada en el que el estadio ibicenco acogerá el aforo completo disponible (la capacidad es para 6.000 personas) y en la isla esperan que la afición responda para registrar el primer lleno.

Carcedo podrá contar con Manu Molina y con Bogusz, quien regresa tras haber sido convocado por la selección sub-21 de su país. El internacional polaco –esta semana marcó un gol y dio dos asistencias ante San Marino (3-0)– es otro de los futbolistas destacados y diferenciales. Suma tres goles y una asistencia con los celestes y contribuye a que el juego de sus compañeros sea más fluido.

Recuperan a uno de sus goleadores quien, al igual que Castel, acumula tres dianas en la Liga. Cabe recordar que el polaco ya fue rival de los jabatos la pasada campaña al estar enrolado en las filas de la UDLogroñés, donde permaneció en calidad de cedido por el Leeds United.