Gorka Kijera. Jugador del Mirandés

«Nada me gustaría más que retirarme en el Mirandés dejándolo, mínimo, en Segunda»

Gorka Kijera cumplirá esta jornada su partido número 170 con el Mirandés. /A. G.
Gorka Kijera cumplirá esta jornada su partido número 170 con el Mirandés. / A. G.

El capitán rojillo se marca el ascenso como un objetivo personal y revela que le gustaría colgar las botas siendo jugador del Mirandés

TONI CABALLERO

Con casi 15.000 minutos disputados con la elástica mirandesista, Gorka Kijera va camino de convertirse en uno de los jugadores de referencia en la historia del Mirandés. Conocedor del sentimiento que prevalece en Miranda por el equipo de fútbol, el capitán encara esta temporada con el objetivo fijado en devolver al club a la categoría de plata del fútbol nacional. En su horizonte personal, la reseñable marca de doscientos partidos como rojillo y ganarse la renovación merecidamente sobre el césped.

–Lo primero, ¿cómo valora su inicio de campaña?

–Estoy contento por cómo me están saliendo las cosas y la forma en que estoy asumiendo las nuevas ideas que ha traído el entrenador. Un jugador quiere jugar, yo lo estoy haciendo, por lo que estoy satisfecho.

–El equipo es sexto en la tabla, pero da la sensación que ha merecido más en cuanto a resultados.

–Nuestra sensación dentro del vestuario es esa. El juego es más vistoso que el año pasado, hay cosas que estamos haciendo mejor, pero también algunas otras que peor. La temporada pasada éramos más contundentes atrás y daba sensación de que costaba más hacernos un gol y, aunque llegáramos menos, mostramos más acierto goleador. Creo que esto cambiará, estamos comenzando y estos aspectos mejorarán según vaya pasando el tiempo. Al final, estamos generando muchas ocasiones y el balón acabará entrando y, en defensa, habrá que ser más contundentes para que no nos metan un gol en las pocas ocasiones que nos hacen. Hay que tener paciencia y creo que todo acabará saliendo bien.

–Se está resistiendo la victoria en Anduva, ¿a qué se debe?

–Los equipos suelen venir a Anduva a replegarse. Nos dejan el balón y esperan su oportunidad a la contra. El Baraka y el Sporting B, con sólo dos o tres ocasiones, nos hicieron un gol. Encima hemos tenido la mala suerte de que es el primero, se adelantan, te pones por detrás y en esta categoría cuesta mucho remontar. Una jugada aislada o un error nuestro puede suponer mucho.

–Y ahora el Calahorra, una de las sorpresas de la temporada.

–Es un partido importante porque es un equipo que ha comenzado muy bien el campeonato. Consiguieron ascender el año pasado y siguen con la inercia positiva desde entonces. Además sabemos que es un conjunto muy fuerte en casa, seguramente muchos de los objetivos que se marquen pasan por hacerse fuertes como locales, por lo que hay que ir muy preparados y conociendo al rival a la perfección. Tendremos que hacerlo todo muy bien para sacar algo positivo de allí. Tenemos que aprovechar esa dinámica positiva que traemos como visitantes, estar muy bien atrás y aprovechar las ocasiones que tengamos.

–La plantilla ha cambiado; hay más jóvenes, más jugadores extranjeros, otros que no conocen el Grupo II, ¿cómo les ayuda a adaptarse?

–Lo primero es hacerles un buen recibimiento. Intento estar cerca de ellos y darles algunas recomendaciones sobre la ciudad, también de cómo es la gente de Miranda y cómo viven el fútbol. Pero sobretodo, intentar que se sientan como en su casa para que se adapten lo antes posible. Cuando alguien está feliz en un sitio acaba jugando mejor.

–De los nuevos, ¿quién le ha sorprendido más?

–De los que no conocía, diría que Hugo Rama. Me sorprendió mucho y es uno de los jugadores que más me gustan del equipo, tiene una calidad enorme con el balón, es muy habilidoso. También Álvaro Rey, que lo conocía de oídas pero no lo había visto jugar, y tiene una facilidad sorprenderte para desbordar a cualquier rival.

–Con el Calahorra puede alcanzar su partido 170 como rojillo y, si no hay contratiempos, podría llegar al número 200 esta temporada, ¿se ve retirándose en Miranda?

–Con la edad que tengo y la larga trayectoria que llevo en Miranda, la esperanza que tengo es terminar mi carrera aquí. Si ha de ser así, estaré muy contento de que ocurra. He disfrutado mucho del fútbol en esta ciudad, pero este año acabo contrato y no sé la intención que tendrá el club. Pero sí sé que mi prioridad es el Mirandés y estoy tranquilo porque, si llegase la posibilidad, sería muy difícil que yo me moviese a otro sitio. Al fin y al cabo, las temporadas son muy largas, a veces juegas mucho y otras no tanto. Ahora estoy centrado en esta campaña, hacer buen año y que me ofrezcan la renovación merecidamente. Sería un premio doble poder disfrutar de un ascenso con el Mirandés y, personalmente, ganarme la renovación en el campo.

–Ha vivido muchas cosas como rojillo, le falta el ascenso.

–Es mi objetivo. Sobretodo porque perdimos esa categoría, que es en la que yo vine al club hace unos años. Personalmente no me gustaría dejar el Mirandés en una división inferior a la que me encontré cuando llegué a Miranda. Ese descenso fue un palo para mí, quitarle a la ciudad la posibilidad de tener a su equipo en Segunda. Nada me gustaría más que retirarme en el Mirandés dejándolo, al menos, en Segunda División.

–¿Es el objetivo marcado por el vestuario?

–Sí, cualquier jugador que viene a Miranda sabe que el objetivo del Mirandés ha de ser volver a Segunda. Hay que pelear por ascender y todo el que venga aquí lo tiene presente en su cabeza.

–Y una vez finalice su carrera como futbolista, ¿tiene pensado seguir ligado al fútbol?

–Eso aún no lo sé, el fútbol da muchas vueltas, como casi todas las cosas que hay en la vida. Hay días en los que estás cansado de él y piensas que estarás alejado del fútbol dos o tres años; y otros momentos en los que lo ves tan bonito que ves claramente que quieres seguir en este mundillo. Cuando llegue el momento, veremos que situación tengo y decidiré. Por ahora, he hecho un par de cursos de entrenador y la opción de poder entrenar en el fútbol base está presente, enseñar a los chavales un poco con mi experiencia personal. Poco a poco, todavía no es algo que me planteo y no lo voy a saber hasta que llegue el momento.

–Por último, va camino de batir varios récords con la camiseta rojilla ocupando la banda izquierda, no sé si lleva contabilizado el número de balones que ha mandado fuera de Anduva en todos estos años (risas).

–Si el de Calahorra es mi partido 170 con el Mirandés, calculo que la mitad de todos esos encuentros habrán sido en Anduva. Pon que a un balón por partido lo saco fuera, eso seguro, y ese es el número aproximadamente. Menos mal que no me pasan los balones que he sacado del campo en la nómina, porque me arruinaría (risas).

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