Jon Guridi es el centrocampista elegido

El jugador de Azpeitia, Jon Guridi Aldalur, en su debut en Primera ante el Alavés. /C. M.
El jugador de Azpeitia, Jon Guridi Aldalur, en su debut en Primera ante el Alavés. / C. M.

El Mirandés incorpora al mediocentro de la Real Sociedad, que cumplirá 24 años en febrero, en calidad de cedido; es una de las grandes esperanzas de futuro del club donostiarra

ÁNGEL GARRAZA

Se hizo esperar, pero ya ha llegado. El Mirandés tiene al mediocentro que buscaba en un mercado invernal que hoy concluye. Se trata de Jon Guridi Aldalur, un centrocampista de 23 años, que cumple 24 en menos de un mes, natural de Azpeitia y de 1, 79 metros de altura. Llega cedido por la Real Sociedad hasta el mes de junio.

Desde el área deportiva de la entidad rojilla siempre se ha mantenido que no se trata de «fichar por fichar» en el mes de enero, sino que lo que se incorpore debe aportar y complementar lo ya existente. Con Guridi lo cumple. De hecho, tiene contrato con la Real Sociedad hasta el año 2022, lo que da muestras de las esperanzas que tienen depositadas en el jugador en el club donostiarra.

Tal es así que si no fuera por una lesión –una osteocondritis disecante en su rodilla derecha– que se le detectó en el mes de abril de 2017 y que se ha prolongado más de la cuenta con un proceso de recuperación específico en el último medio año, el futbolista guipuzcoano estaría jugando en Primera y con minutos suficientes. No en vano, ya pertenecía a la primera plantilla y solo por el contratiempo reseñado se quedó sin ficha esta temporada con el conjunto de la máxima categoría.

Es por este motivo que en los últimos meses 'ha bajado' al filial, con el fin de jugar en el Sanse, en la misma competición que el Mirandés. Ha disputado nueve encuentros con los 'potrillos' con el propósito de ir adquiriendo ritmo y sensaciones antes de dar el salto definitivo.

La apuesta del director deportivo, Chema Aragón, es fuerte y cercana. Salvando las distancias, porque se trata de dos futbolistas de características diferentes, se presenta una situación similar a la que se vivió en el club cuando recibió la cesión del mediocentro Ruiz de Galarreta por parte del Athletic. Un jugador que dio mucho al Mirandés hasta que se lesionó.

Guridi es un jugador con proyección de Primera y tanto él como los responsables de la Real han apostado por el Mirandés para que continúe con su puesta a punto; en una escuadra próxima y con un objetivo tan ambicioso como lo es intentar dar el salto a Segunda División.

También ha tenido que ver en esta decisión el hecho de que un exmirandesista como Roberto Olabe sea actualmente el director de fútbol de la entidad albiazul. El exportero es quien ha llevado personalmente las conversaciones en las que ha habido total predisposición por todas las partes implicadas para que Guridi ayude al Mirandés en la recta final de la campaña y, al mismo tiempo, incremente su preparación con el fin de volver a la primera plantilla dentro de medio año.

Donde ya debutó en el mes de marzo de 2017. Tuvo lugar en uno de los derbis vascos disputado en Mendizorroza ante el Alavés. Fue titular y uno de los destacados, pero ahí empezaron sus quebraderos de cabeza.

Un mes después se le diagnosticó la osteocondritis; tres trozos de cartílago estaban sueltos, se le bloqueaba y crujía la rodilla. Había que operar y ya le advirtieron de que el tiempo de recuperación, hasta el endurecimiento del cartílago, iba a ser prolongado. Hace un año, en enero le dijeron que podía competir, pero seguía sintiendo molestias y dolores. No terminaba de arrancar a pesar de que intervino a principios de 2018 en otros cuatro encuentros en la élite –uno de ellos, en el Bernabéu ante el Real Madrid–.

Por tal motivo y de la mano de un preocupado Olabe, porque uno de los jugadores más prometedores que ha dado la cantera de Zubieta –según se asegura desde San Sebastián– permanecía en el 'dique seco', fue objeto de un novedoso programa de readaptación preparado por los servicios médicos de la Real. Eso ocurrió el pasado verano. Otros seis meses más de parón.

Hasta que en fechas recientes ha visto la luz. Desde el mes de octubre ha jugado nueve partidos con el Sanse; en 6 lo ha hecho como titular. Ahora, quiere dar un paso más y luchar por objetivos en un equipo con una exigencia mayor que la que tiene la Real B, un rival que en este curso lo tiene más complicado para entrar en el 'play off'. Está a ocho puntos del cuarto clasificado, con dos adversarios más por delante hasta esa plaza.

¿Qué dicen de él en la capital donostiarra? «Es un mediocentro zurdo, que acostumbra a llegar a posiciones de remate. Futbolista técnico y trabajador, posee una buena lectura del juego y aporta tanto en defensa como en ataque». A priori, lo que perseguía el Mirandés.

El jugador quiere crecer de la mano de Borja Jiménez y desea que su paso por Miranda le sirva de trampolín, mismo pensamiento que tienen en los clubes rojillo y txuri urdin. «Tímido, aunque en las distancias cortas cambia y, sobre todo, un hombre de confianza». Es la radiografía que hacen en Donostia de un jugador que ahora solo piensa en subir a Segunda con el Mirandés. Anoche llegó.