Momento en el que se retira del campo cabizbajo y cojeando después de lesionarse ante el Rayo. / A. Gómez

Gelabert dice adiós a la temporada tras romperse el cruzado

El futbolista rojillo sufre una rotura completa del ligamento anterior de su rodilla izquierda y una rotura radial del cuerno anterior del menisco

ÁNGEL GARRAZA

Los peores presagios se han confirmado. Ya se intuía por el giro, brusco, que se observó en su rodilla durante el partido de Copa ante el Rayo Vallecano, cuando se lesionó. Se temía lo peor, tanto por parte del jugador como del cuerpo técnico, aunque hasta ahora no se había hecho público el diagnóstico. «Practicadas las pertinentes pruebas médicas al jugador del Club Deportivo Mirandés, César Gelabert, el futbolista presenta una inestabilidad en la rodilla izquierda debido a una rotura completa del ligamento cruzado anterior. Además, se observa una rotura radial del cuerno anterior del menisco externo, como consecuencia de un traumatismo indirecto en valgo y rotación interna de la misma».

Es el parte médico que se ofreció desde la entidad para corroborar lo que se esperaba: la peor de las noticias posibles. La tan temida rotura del cruzado, lo que supone un periodo de baja que puede oscilar entre los 6 y 8 meses. Dice, por lo tanto, adiós a una temporada especialmente aciaga para él porque ha sufrido todo tipo de contratiempos de índole físico desde que fichó por el Mirandés el verano pasado.

Son los que le han impedido jugar con continuidad por unas u otras circunstancias hasta que ahora, cuando parecía que volvía para asentarse en un equipo donde estaba llamado en el mes de agosto a adquirir un papel protagonista al llegar precedido con la vitola de futbolista de talento y calidad, se acaba de romper del todo al padecer una lesión grave, de larga duración.

Desde el club mirandesista se apunta que será intervenido quirúrgicamente en «próximas fechas», aunque no se concreta el día. Sea como fuere y ante tal situación, no se prevé que la operación al efectivo palentino formado en la cantera del Real Madrid se demore en exceso.

Es el futbolista de la plantilla que más tiempo ha ocupado la enfermería en lo que va de temporada. Desde el principio del curso. Es una cuestión física y, quizás obedezca también a otra de carácter psicológico, mental. No es normal lo que le está sucediendo a este joven jugador, de tan solo 21 años al que su primera incursión en el fútbol profesional le está suponiendo una pesadilla en forma de problemas.

Avanzado el pasado mes de septiembre fue sometido a una gastroscopia después de que se intensificaran días antes los problemas estomacales que le impidieron ya disputar el encuentro correspondiente a la sexta jornada de LaLiga SmartBank en el Heliodoro Rodríguez López frente el Tenerife. Las pruebas realizadas descartaron infecciones por bacterias estomacales y confirmaron que sufría una pequeña inflamación del esófago.

Su segunda rotura

Desde entonces, se perdía varios partidos, reaparecía y volvía a recaer. Todo sin la continuidad que él deseaba. Hasta estas últimas semanas, cuando todo apuntaba a que estaban superados esos contratiempos. Pero se rompió la noche de Reyes. No es la primera vez que se rompe el cruzado porque en el juvenil del Madrid ya sufrió esta lesión.

Que es la segunda que acumula el Mirandés esta temporada tras contabilizar la de Simón Moreno.