El gol de Gelabert dio la victoria a los rojillos frente al Tenerife. / A. Gómez

Gelabert se convierte en el sexto goleador del equipo para paliar la ausencia del pichichi

A. G.

El mediapunta volvió a pisar el césped de Anduva para jugar un partido de competición oficial diez meses después de sufrir la rotura del ligamento cruzado. Tras reaparecer en Lugo para jugar treinta minutos, frente al Tenerife se sumó, asimismo, a falta de media hora para el final. Y su presencia resultó decisiva. Faltaban ideas en ataque, no se creaban ocasiones y él fue quien marcó el tanto del triunfo, quien dio a Pinchi una asistencia casi de gol y, en definitiva, sus evoluciones sobre el césped invitaron al optimismo.

El palentino se convierte, de esta forma, en el sexto goleador del equipo, precisamente ahora que falta el pichichi mirandesista, Raúl García, y que el ataque se ha quedado muy desguarnecido, sin mordiente, sin el futbolista cedido por el Betis.

Pinchi (los dos al Zaragoza), Manu García (Las Palmas), Marcos Paulo (Burgos) y José Salinas (Huesca) completan la nómina de realizadores en el primer tercio del campeonato.

«No hay mejor manera de volver; todos me han ayudado mucho y estoy muy contento por aportar al equipo», indicó Gelabert a los medios del club después de ser el protagonista del choque frente al cuadro insular.

«Desde que llegué aquí he sentido el cariño de la gente, estoy feliz por todo y ahora, a seguir peleando para que lleguen los resultados». Y es que tanto el segundo triunfo del curso como su gol, que sirvió para conseguirlo, insuflan de moral a título individual y colectivo. «Es coger confianza para estar lo mejor posible con la ayuda del cuerpo técnico, fisios y familiares; ahora, hay que seguir peleando todos los partidos. El gol fue dedicado a Simón, con rotura de ligamento igual que yo, que le necesitamos».