El mediocentro también ha evolucionado en tareas defensivas. / Avelino Gómez

«Hay fe para ganar en Las Palmas»

Oriol Rey asegura que «vamos con la mentalidad y la confianza de llevarnos los tres puntos de allí»

ÁNGEL GARRAZA

«Nosotros vamos con la mentalidad de llevarnos los tres puntos de allí. Tenemos máxima confianza en el trabajo, en lo que estamos haciendo cada semana y estamos seguros de que lo vamos a conseguir porque estamos con ganas y con fe de traernos los tres puntos». Son palabras de Oriol Rey, uno de los capitanes del equipo, antes de encarar mañana el choque frente al cuadro canario.

El partido de la primera vuelta acabó 3-3 después de que los rojillos fuesen perdiendo por 1-3 en Anduva. Acerca de si puede servir de referencia este compromiso y de qué encuentro esperan, el mediocentro señaló que «todos sabemos cómo juega Las Palmas, le gusta mucho el buen trato de balón. Es ADN Barça con su entrenador García Pimienta, pero nosotros lo que intentaremos será robárselo. También nos gusta mucho el buen trato de pelota y sobre todo atacar, hacer daño y generar ocasiones».

El Mirandés es el mejor equipo de Segunda en las diez últimas jornadas. Después de todo lo vivido en los primeros meses y de ser colista durante cuatro, ¿que se percibe en el vestuario? «Es una realidad, eso está claro, pero lo que nos da, principalmente, es confianza y ganas de ir a por más».

El barcelonés reconoce que «no miramos hacia atrás ni hacia arriba, solo a Las Palmas, que es el partido más importante porque es el inmediato. Después ya pensaremos en el Alavés, en el Huesca... De momento, vamos a ir a ganar a Gran Canaria». ¿Tiene techo este equipo? Después de pensárselo unos instantes, Oriol respondió que «sí y no. Solo puedo decir que estamos centrados en Las Palmas». No quiere perder la perspectiva.

«El sistema nos ha ayudado pero sobre todo la mentalidad del equipo. Todos tenemos confianza, alegría, somos un bloque, damos todo por el compañero y la solidaridad entre todos es lo fundamental». El medio considera que gracias a eso, el Mirandés se muestra en línea ascendente para huir de la zona peligrosa.

«Nos ayudamos entre todos, juegue con quien juegue o si tengo que entrar desde el banquillo estoy con confianza porque somos un grupo muy bueno y muy humano», zanjó.