Raúl Lizoain no encajó gol en Ibiza. / prensa 2

Futuro incierto tras acabar entre los 5 porteros de Segunda con más paradas

Lizoain, que aún no ha confirmado si continuará en Miranda, sumó 115 intervenciones en 39 partidos, un 2,95% por encuentro

ÁNGEL GARRAZA

Raúl Lizoain se encuentra a día de hoy en ese proceso rutinario que se produce, principalmente, cuando una vez concluida la temporada y la relación contractual con el club, debe pensar en el futuro. De momento, nada ha trascendido de forma oficial ni por parte de él ni del Mirandés acerca de si la entidad le ha ofrecido la renovación. ¿Se quedará en Miranda, donde dice sentirse a gusto, o cambiará de aires? Aún es pronto para que se pueda desvelar algo después de que haya ocupado la portería del Mirandés en 39 de las 42 jornadas del campeonato. Solo ha faltado en las tres últimas, cuando el cuerpo técnico optó por propiciar el debut en la Liga de Ramón Juan. El cancerbero canario cerró el curso situado entre los cinco guardametas de la categoría que más paradas han realizado. En su caso, 115.

Un dato que ofrece una doble lectura. Por un lado, habla bien de las intervenciones protagonizadas por el de Las Palmas. Tal volumen de balones atajados revela una actuación, en líneas generales, notable. Al otro lado de la balanza se sitúa, sin embargo, la relativa facilidad con la que los rivales se han acercado a la portería del Mirandés. Lo tantas veces repetido durante esta temporada recién concluida: un equipo con mucho potencial ofensivo, con talento y calidad, pero que ha sufrido en labores defensivas.

El guardián de la puerta mirandesista presenta un porcentaje de 2,95 paradas por encuentro. Solo mejoran estos números cuatro cancerberos: el que más veces ha desbaratado las intenciones de los contrarios ha sido Marc Martínez (Cartagena): 128; le siguen Soriano (Tenerife), con 127, Andrés Fernández (Huesca) con 126 y Amir (Ponferradina), que sumó 117.

Un hecho tiene siempre en alerta a la afición rojilla, que se muestra especialmente sensible ante la que consideran diferente vara de medir que los colegiados tienen cuando se suceden jugadas conflictivas en las áreas. En Miranda se cree que ser un equipo modesto, sin tanto nombre histórico ni peso en el panorama futbolístico como sí tienen otros rivales, juega en su contra. De tal manera que en la última competición se han señalado un total de ocho penaltis en el área del cuadro jabato.

Es el quinto con más penas máximas. Solo han sufrido un número más elevado otros equipos modestos: Ibiza (13), Alcorcón, Cartagena (10) y Amorebieta (9). Además, las ocho pitadas contra el Mirandés acabaron con el balón en el fondo de la red al no poder detener Lizoain ningún disparo del contrario.

Capitán del equipo y fijo en el once inicial, el propio Ramón Juan confesaba hace unos días que había «aprendido mucho junto a él». El barcelonés sí tiene otra temporada de contrato.

No así el meta (31 años) que lleva en el conjunto de Anduva desde 2020, cuando llegó en el mercado de invierno, poco antes de que estallara la pandemia. Dos temporadas y media, siendo titular las dos últimas, cuando ha jugado en la competición de la regularidad 36 y 39 duelos respectivamente.

Contabiliza 84 choques defendiendo en la Liga al Mirandés.