El filial busca ante el Tordesillas plaza en la final por el ascenso

A. G.

Los dos equipos, Mirandés B y Atlético Tordesillas eran, a priori, los que entraron en menos quinielas para plantarse en la final del Grupo VIII de Tercera RFEF de Castilla y León, paso previo a jugar el siguiente fin de semana en Las Rozas el choque definitivo para ascender a Segunda RFEF. Los de Valladolid eliminaron al cuadro local, que acoge esta fase, el Almazán, equipo que acabó en el segundo puesto de la tabla y los jabatillos, al Ávila, el conjunto con más cartel de los que se metieron en las eliminatorias de carácter autonómico. Esta tarde, a las 18.30 (La8 Burgos) buscarán el billete para la gran final nacional que se jugará el próximo sábado, 21, o el domingo, 22.

El filial mirandesista juega su segundo 'play off' consecutivo. Esta vez, con la reestructuración del fútbol aficionado y semi amateur, el premio si supera los dos partidos que tendría que disputar es escalar a la cuarta categoría del fútbol nacional, escalafón que antes ocupaba la Tercera División. En esta oportunidad, cuenta con una ligera ventaja: si hay prórroga y el tiempo extra acaba en tablas se clasificará el bloque de Jonathan Prado porque concluyó en cuarta posición el campeonato doméstico y su adversario, fue quinto. Al igual que en la semifinal regional, no habrá lanzamientos de penaltis.

El Tordesillas, por su parte, debuta en una fase de estas características. Es un hito para este modesto club. Su estilo da prioridad a la solidez defensiva; el Mirandés B también, pero como filial que es intenta que el capítulo ofensivo sobresalga.

Los vallisoletanos se presentan a este envite con una espectacular racha de seis partidos consecutivos saldados con victorias, los últimos de liga y el del pasado sábado frente al Almazán.

La ilusión que se transmite desde ambos contendientes es lógica. Aseguran tener confianza en sus posibilidades. Las peñas Komando Kemando y Jóvenes Jabatos han organizado viaje y por parte del rival del Mirandés B ayer se habían confirmado tres autobuses de aficionados y la presencia de, al menos, varios centenares de seguidores.