Etxeberria da indicaciones al equipo en la banda de Montilivi. / Prensa2

Exteberria valora que el equipo «dio la cara» en Girona

El técnico reconoce que se notó que los locales se jugaban mucho más pero que el Mirandés vendió cara la derrota

RAÚL CANALES

Joseba Etxeberria había asegurado en la previa que no le gustaba la idea de que el Mirandés iba de invitado a la fiesta del Girona. Al contrario, quería poner las cosas difíciles a uno de los gallitos de la categoría a pesar de que clasificatoriamente la permanencia ya está asegurada. En Montilivi, los rojillos lograron el objetivo a medias, porque compitieron pero también es cierto que se notó en el césped que los locales se jugaban mucho más. Es algo que el propio míster mirandesista no esconde. «Hemos estado ordenados hasta su gol y en el segundo tiempo hemos tenido más desajustes. El equipo ha competido pero ellos tenían un punto más, como es lógico, porque están peleando por entrar al play off», afirmaba en la rueda de prensa posterior al encuentro.

Para Etxeberria, la clave del partido estuvo en el primer tanto catalán. A partir de ahí, el Mirandés quiso pero no pudo ante un Girona que supo manejar los tiempos. «Hemos intentado cambiar la dinámica y el dibujo para encontrar soluciones por fuera, pero no ha sido posible», explicaba el técnico rojillo. La puntilla fue la expulsión de Jorge Sáenz, porque el Mirandés llegaba justo de gasolina a la recta final, y quedarse con un hombre menos, le pasó factura. «Ha sido un partido con mucho ritmo y nos han faltado fuerzas», reconocía Etxeberria, quien valoraba que pese a ala derrota, «el equipo ha dado la cara hasta el último minuto».

Al Mirandés se le ha hecho larga la temporada. El cambio de entrenador supuso un efecto revulsivo que ilusionó a la afición y permitió coger un colchón de puntos respecto al descenso. El punto de inflexión fue la derrota contra el Amorebieta, ya que a partir de ese momento el equipo se quedó casi sin objetivos clasificatorios. Soñar con cotas más altas ya era imposible, y aunque la permanencia no estaba sellada, la diferencia con los perseguidores otorgaba mucha tranquilidad. Inevitablemente, el equipo se ha relajado en la recta final y ha levantado el pie del acelerador.

De hecho, de los últimos seis encuentros, los rojillos solo han sumado tres puntos contra el Ibiza, los necesarios para garantizar matemáticamente su continuidad un año más en el fútbol profesional. La temporada se cerrará en casa contra el descendido Fuenlabrada.