Brugué, en el centro de la imagen con un vendaje en la pierna izquierda, participó en el acto con la afición, se vistió de corto, pero no jugó. / A. Gómez

A la espera de Brugué tras perderse la última jornada

El extremo, indiscutible en el once, no participó ante el Ibiza después de sentir molestias en el último entrenamiento y parar por precaución

ÁNGEL GARRAZA

Roger Brugué entró en la convocatoria ante el Ibiza. De hecho, ocupó sitio en el banquillo. Lo que ya, de entrada, constituyó una sorpresa –que no estuviera incluido entre los once elegidos– porque el extremo y mediapunta del Mirandés se ha convertido en indiscutible en la alineación después de evolucionar de forma sobresaliente a lo largo del curso. Pero no jugó en la última jornada. Ni un solo minuto.

¿El motivo? Según se pudo comprobar tras el partido, cuando participó junto al resto de la plantilla en la celebración final con la hinchada, el desequilibrante jugador rojillo lucía un aparatoso vendaje sobre la pierna izquierda.

Había entrenado con normalidad durante la semana, de tal manera que fue en la última sesión preparatoria del equipo cuando notó algún problema físico, que le hizo ser duda y, finalmente, descansar, aunque se vistió de corto.

El devenir del partido fue de la mejor manera posible para los intereses del Mirandés, con 2-0 a favor en la primera parte. Como el cuadro balear apenas inquietó, salvo en los primeros diez minutos, la decisión de cuerpo técnico y futbolista fue no forzar. Al jugador catalán no se le hizo jugar de forma innecesaria porque el transcurso del choque no lo exigía.

Todo hace indicar que sufre molestias de carácter leve –en caso contrario no habría estado convocado–. De hecho, en la convocatoria oficial que desde el club se anunció el mismo día de partido, el domingo a mediodía, estaba entre los citados al no figurar en la lista, únicamente, los lesionados de larga duración Gelabert y Simón Moreno.

En cualquier caso, habrá que esperar a su evolución para comprobar si es de la partida este próximo sábado en el duelo que acogerá Montilivi frente al Girona. Salvo que se agrave el contratiempo, tiene todos los visos de que Etxeberria podrá contar con el jugador.

Se trata, en este sentido, de un encuentro, el del próximo fin de semana que, sin duda, será especial para 'Brugui'. No en vano, el rival es el equipo de su tierra. Natural de Báscara (Girona) si, finalmente, es de la partida, volverá a su casa, esta vez como adversario. Los dos días de fiesta que todos han tenido –vuelven hoy al tajo– le habrán venido muy bien.