Lolo Escobar intentó recomponer el equipo con los cambios pero sus movimientos no surtieron efecto. / prensa2

Escobar: «No hemos estado a la altura»

El técnico rojillo admite que su equipo hizo un mal partido y huye de las excusas para justificar algunos errores

R. C. G.

El Mirandés firmó una actuación decepcionante en Cartagena y Lolo Escobar no tuvo reparos en admitir que su equipo «no estuvo a la altura» de la exigencia del duelo que cerraba la primera vuelta de la competición.

Para el técnico, la clave estuvo en el primer gol del Cartagena, ya que obligó a cambiar el guión del encuentro. Hasta ese momento, el Mirandés no estaba sufriendo en exceso para contener a su rival, pero a partir de encajar y tener que abrirse, dejó muchos más espacios para los contragolpes locales. El tanto que abrió la lata llegó «en un error de marca que no se puede permitir en esta categoría». Es algo que al Mirandés le viene pasando con cierta frecuencia, ya que en las acciones de estrategia el equipo ha recibido muchos goles.

«Ha habido un partido hasta el primer gol y a partir del primer gol ha habido otro partido totalmente diferente. Creo que hemos salido con una idea más o menos clara de lo que queríamos y esa idea la hemos reproducido durante muy poco tiempo», aseguraba un Lolo Escobar que se mostró muy dolido por la imagen de su equipo. «Creo que no hemos estado a la altura del reto que teníamos ante nosotros», enfatizó.

El míster mirandesista no es de los que busca excusas en los análisis del partido. Ayer tampoco lo hizo para justificar los errores defensivos, y no quiso achacarlos a la juventud de su plantilla. «Llevamos 21 jornadas de Liga y hay errores que no se pueden cometer ya. No tienen que ver con la juventud, tienen que ver con estar muchísimo más centrado en algunos momentos de partido, especialmente cuando lo estamos pasando mal» afirmó tras declarar que está muy satisfecho con la política de fichajes del club, que en las últimas temporadas ha apostado por adquirir jugadores jóvenes, algo que en su opinión no puede servir a estas alturas como escudo para no asumir la responsabilidad de los errores.

Al ver que las cosas no salían como esperaba, después de encajar dos goles con suma facilidad, Escobar decidió mover ficha en el descanso con un triple cambio en busca de una reacción que otras veces ha dado puntos milagrosos pero que ayer no llegó. Ni siquiera estuvo cerca.

El míster quemó casi todas sus naves ofensivas, pero no pudo cambiar el rumbo de un encuentro que ya estaba muy cuesta arriba. El entrenador extremeño confesó que realizó las sustituciones para buscar meterse en el partido de la manera más rápida posible, pero se lamentó porque estuvieron «superdesacertados» en casi todas las situaciones de gol que tuvieron los atacantes rojillos.

En palabras del preparador pacense, el Mirandés llega al parón navideño «lo más estable posible dentro de la preocupación por estar en la zona en la que estamos». Y es que, según él, su objetivo es buscar la estabilidad y que las victorias y las derrotas les afecten lo mínimo posible al vestuario. Es un discurso que ha mantenido a lo largo de la temporada, con la intención de no cargar de más presión a un vestuario con jugadores muy jóvenes y que en su gran mayoría proceden de las canteras de los clubes grandes del fútbol español, por lo que no están acostumbrados a verse en la zona baja de la tabla clasificatoria.

El equipo pernoctaba ayer en Alicante, ciudad a la que se desplazaron en autobús desde Cartagena y desde la que volarán hoy a Bilbao.