El 70% de los equipos visitantes que empatan sin goles en la ida pasan a la siguiente ronda

El extremo Yanis intenta controlar el balón en un lance del partido entre el Atlético B y el Mirandés, que acabó sin tantos. /R. P.
El extremo Yanis intenta controlar el balón en un lance del partido entre el Atlético B y el Mirandés, que acabó sin tantos. / R. P.

28 eliminatorias de las 40 de 'play off' que terminaron con 0-0 el primer duelo del cruce se resolvieron a favor del conjunto que empezó a domicilio

ÁNGEL GARRAZA

El resultado es positivo porque no se perdió en el Cerro del Espino y eso siempre es importante, pero también peligroso por el valor doble de los tantos obtenidos fuera de casa, factor que puede aprovechar el Atlético de Madrid B aunque desde las filas rojillas se hará todo lo posible este domingo, a partir de las 19.30 horas, para que no ocurra. Sin embargo, la historia revela que desde que se puso en marcha el actual sistema de 'play off', con eliminatorias a doble partido, el que juega a domicilio el primero y acaba ese choque sin goles tiene un elevado porcentaje de posibilidades de superar la eliminatoria junto a su hinchada. En concreto, el 70% lo ha logrado desde la campaña 2004/05, la primera que consta con ese formato.

Un total de 40 cruces se contabilizaron en las 14 temporadas anteriores sin que se moviera el electrónico en los primeros 90 minutos de juego; en 28 pasó de ronda el visitante en ese primer envite porque en la vuelta ganó con el apoyo de su afición. Solo en 12 no sucedió así. El 30% de las eliminatorias.

El Mirandés pretenderá el próximo domingo que el porcentaje que le sería favorable si logra vencer al filial colchonero, el 70%, vaya en aumento en el que es el único emparejamiento que se resolvió en el primer capítulo sin dianas para ninguno de los dos contendientes en el arranque de la fase de ascenso.

El dato, hecho público por la cuenta Vintage Stats, pone de manifiesto que a pesar de la peligrosidad que entraña no marcar fuera de casa en el primer compromiso, no haber encajado y tener el plus de la afición a favor en la vuelta son motivos que ayudan a inclinar la balanza hacia el equipo que actúa como local en el segundo choque.

Si se profundiza en el análisis se comprueba que en el anterior curso, el Celta B y el Cartagena saldaron en tablas sin tantos el partido inicial y en el segundo los de la provincia de Murcia vencieron por 1-0. El Fuenlabrada-Villarreal B también reflejó idénticos dígitos pero los de Castellón sentenciaron en la vuelta gracias al 2-0 que arrojó el duelo definitivo. También se dio un emparejamiento que se decantó a favor de los de casa: el Fuenlabrada-Real Sociedad B (0-0 y 1-1), lo que se traduce en que no puede haber margen alguno para el exceso de confianza y menos si enfrente está un Atlético B que sabe jugar fuera de casa y que aprovecha la velocidad de sus hombres más adelantados para hacer daño.

Pero que las eliminatorias se decanten para los locales en el primer partido tras un 0-0 no es lo habitual, a pesar de que en el ejercicio 2015/16 tres rondas se resolvieron a favor de los anfitriones en la cita inicial: Logroñés-Villarreal B ( (0-0 y 1-1); Toledo-Murcia (0-0 y 1-2); Cádiz-Racing de Ferrol (0-0 y 1-2). Son las excepciones que confirman la regla.

En la 2014/15 pasaron todos los que jugaban a domicilio: Huesca-Nàstic (0-0 y 3-1); Real Unión-UCAM (0-0 y 1-0) y Guadalajara-Huracán Valencia (0-0 y 2-0). Así como en la 13/14: Racing, Leganés, Hospitalet y UDLogroñés eliminaron a Llagostrea, Guijuelo, Cádiz y Lleida después de cosechar un empate sin goles en el primer encuentro en el que ejercieron como visitantes.

También se da la circunstancia de que ha habido emparejamientos que tras el 0-0 del primer envite se resolvieron, en la vuelta, en la tanda de penaltis de forma favorable al equipo que en el segundo choque jugaba en la condición de local. Es lo que sucedió en el curso 2011/12 en el enfrentamiento que midió al Albacete con el Cádiz. No se movió el marcador en los 180 minutos de tiempo reglamentario ni en los 30 que se jugaron después, de tiempo extra. Los andaluces se plantaron en la final al superar a su oponente desde los once metros en el Ramón de Carranza durante el compromiso de vuelta.

Son dos los duelos que quedaron determinados a través de la lotería de las penas máximas. Sin embargo, llama la atención que en las dos ocasiones el equipo que superó la eliminatoria fue el que jugó el segundo partido en casa tras igualar a cero en la ida lejos de su hábitat natural.

Con anterioridad a la campaña del histórico ascenso del Mirandés, que es cuando se produjo el último 0-0 en ambos partidos ante amarillos y manchegos, en la 2006/07 se contabilizó la primera vez que los espectadores no vieron gol alguno en juego cuando el Burgos se clasificó tras empatar a cero con el Alcoyano en ambos choques. El segundo y definitivo se disputó en El Plantío y se resolvió desde los once metros. El factor campo, de nuevo, fue determinante en la suerte de los penaltis porque los burgalesistas solventaron el cruce tras no lograr tanto alguno.

El Zaragoza B y, asimismo, el Burgos fueron los primeros en 2005 que se clasificaron tras empatar a cero en la ida ante el Castilla y el Conquense. Ganaron, después en casa, por 2-0 y 1-0 respectivamente.