Dos equipos con necesidades muy similares

Será importante que Guridi despliegue sus habilidades organizativas. /Avelino Gómez
Será importante que Guridi despliegue sus habilidades organizativas. / Avelino Gómez

Mirandés y Depor precisasan hacerse con los tres puntos para salir de la zona de descenso en el comienzo de otra nueva acumulación de partidos

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Esta liga de veintidós, con tantas jornadas y en una temporada con competiciones internacionales a la vista obliga a la acumulación de enfrentamientos en muy cortos espacios de tiempo. Vuelve a haber tres partidos en una semana y el nivel de exigencia para los contendientes se incrementa.

El Mirandés cerrará en Riazor la octava jornada midiéndose al Depor y el de hoy va a ser un duelo importantísimo para ambas escuadras que, aun con objetivos bien distintos, ahora mismo se encuentran en una situación muy similar, acumulan en su casillero seis puntos y por lo tanto para salir de la delicada zona clasificatoria en la que se encuentran necesitan hacerse hoy con la victoria.

Para intentar alcanzarla Andoni Iraola tendrá que afinar en cuanto a las piezas que pone sobre el tablero, ya que ante lo que se avecina deberá echar mano de los que mejor se encuentren y, a la vez, dosificar el esfuerzo de toda la plantilla para afrontar con garantías esta semana de intensa actividad competitiva.

Recordaba el técnico mirandesista en la previa que tan sólo con los puntos que el equipo pueda conseguir en casa no habrá suficiente, así que está claro que en su mente no hay otro pensamiento que el de conseguir sumar, a ser posible los tres puntos, del difícil compromiso que hoy tienen los suyos en Coruña.

El Mirandés, a excepción del día del estreno liguero ante el Rayo, se ha mostrado como un equipo vulnerable fuera de Anduva, así que esta noche deberán los rojillos cambiar la dinámica y mostrarse competitivos, tienen que convertirse en un bloque correoso, así que el objetivo, como argumentó Iraola es el de «mejorar la imagen del equipo fuera de casa».

Para conseguirlo los rojillos deberán, ante todo, mantener la concentración desde el pitido inicial y hasta que el colegiado de por concluida la contienda –no hay que retroceder mucho en el tiempo para constatar que es facil dejarse puntos en el añadido–, y evitar a toda costa los errores que puedan poner en bandeja las ocasiones a los rivales.

El trabajo defensivo tendrá que ser por lo tanto colectivo, en bloque; deberán ir todos a una en esa tarea de contención, pertrecharse bien atrás y concretar las oportunidades que se les presenten. Una ocasiones que bien podrían surgir de un centro del campo activo y creativo. En esa labor cabe esperar que jugadores como Guridi puedan echar mano de sus habilidades para habilitar en buenas condiciones a sus compañeros de posiciones más adelantadas.

Fácil es decirlo y a nadie se le escapa que en la mente de los rojillos esas ideas son las que predominan. Lo que toca ahora es poder plasmar los deseos en realidad sobre el terreno de juego aun cuando a nadie se le escapa que en esta exigente Segunda la tarea de sencilla va a tener bien poco.

En cualquier caso para el Mirandés un aliciente añadido a la consecución de los tres puntos para ganar en autoestima el escenario en el que se va a desarrollar el partido. Riazor es un campo atractivo; un buen lugar para dejar patente que los rojillos tienen capacidad para medirse sin miedo a cualquier rival.

Tampoco sería mala cosa que los de Iraola fueran capaces de aprovechar la presión que tienen en estos momentos los de Anquela; el Depor está construido para ocupar posiciones más destacadas en la tabla, y las dudas y nervios que puedan mostrar los gallegos podrían beneficiar al Mirandés.

Los rojillos deben ser capaces de mostrar su estilo, no pueden renunciar a tener el balón porque cuando en otros choques se han visto obligados a correr detrás del cuero han sufrido, y mucho.

Habrá que ver si hoy llega la primera victoria rojilla como visitante, el equipo, el que acabe eligiendo como el más idóneo Iraola, lo intentará. El duelo que cerrará la jornada y lograrla sería para los rojillos todo un acicate y un espaldarazo.