El equipo salió reforzado mentalmente

Jiménez, al fondo, mira atentamente la acción de Matheus en su lucha por deshacerse de la marca./Patxi Cañete
Jiménez, al fondo, mira atentamente la acción de Matheus en su lucha por deshacerse de la marca. / Patxi Cañete

Tras la victoria y sus nueve partidos invicto el Mirandés vuelve a situarse en la zona de 'play off'

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Habrá que volver hoy al trabajo pero no cabe duda de que cuando el regreso a la actividad llega precedido de una buena noticia la reincorporación es siempre mucho más placentera.

Y razones para acudir a la nueva sesión de entrenamiento para preparar el próximo partido, el que se jugará en Anduva contra el Tudelano, con fuerzas renovadas, no les faltan a los rojillos, con su técnico Borja Jiménez, a la cabeza.

El mister lo dejó entrever esta sensación nada más terminar el duelo contra el Bilbao Athletic; un enfrentamiento que acabó como es sabido con el triunfo rojillo y que le llevó a decir de modo convincente que «partidos como éste hacen que poco a poco vayamos creciendo, es uno de esos que hace que el jugador se refuerce mentalmente».

Es fácil coincidir con su aseveración puesto que llegados ya al primer cuarto de esta temporada el Mirandés mantiene unas estadísticas inmaculadas. Ha disputado nueve partidos y se mantiene aún invicto. Es verdad que probablemente en el ánimo de todos, sobre todo de los aficionados, sería más gratificante poder presumir de las buenas cifras si el casillero de las victorias locales ya se hubiera estrenado, aunque como en esto del fútbol lo que realmente cuenta son los puntos que cada uno acaba acumulando, no está nada mal que los rojillos tengan en su haber cuatro triunfos como visitantes;son ya el equipo a temer por todos sus rivales en ese capítulo.

Así las cosas el objetivo más inmediato, sin que llegue a convertirse en una rémora para la plantilla, es el de brindar una victoria a los fieles que domingo sí, domingo no, se dan cita en Anduva. Habrá que ver –esperemos que sea este sábado–, cómo es la celebración cuando ocurra.

En ello piensa también Jiménez que está convencido de que el equipo está en el camino correcto. «Lo que está ocurriendo son cosas del fútbol, en casa, tal y como lo hacemos en los partidos que jugamos fuera lo intentamos hasta el último minuto, pero de momento la cosa se nos está resistiendo».

Y habló del último minuto, del tramo final de los partidos porque precisamente en las dos última salidas, Calahorra y Lezama, el Mirandés acabó doblegando a sus oponentes después de trabajar como si el equipo fuera un martillo pilón, dando una y otra vez hasta conseguir marcar cuando todo parecía apuntar que el enfrentamiento iba a acabar en un reparto de puntos.

Insiste el técnico en que «en casa hacemos lo mismo, dominamos e insistimos pero no acabamos de encontrar esa pizca de fortuna tan necesaria», fundamental para que el triunfo caiga de su lado.

Convencidos

Del esfuerzo que pone y la ambición que demuestra el equipo poco más se puede decir. En casa en todos los partidos ha habido que remar contra corriente porque los rivales, a veces con una aproximación, acaban abriendo la lata.

En el ultimo duelo ocurrió lo mismo, los rojillos empezaron perdiendo y fue la clave para la gran remontada final «conseguir pronto el empate. Eso siempre es así, si encajas y empatas vuelves a tener todo controlado. El gol que recibimos fue un desajuste y al empatar enseguida el equipo volvió a creer, a tener calma y coger confianza», aseveró Jiménez.

Recalcó también el entrenador rojillo que los suyos fueron capaces de «demostrar mucha personalidad con el balón, que es lo que me interesa. En la primera parte nos costó algo más, pero en la segunda la percepción que teníamos era que estábamos muy cómodos. De lo que se trataba era de hacer lo de siempre, insistir, no desesperar, generar ocasiones y ver si teníamos fortuna y concretábamos». Fue la consigna y al final se logró el objetivo. Un triunfo que afianza a los rojillos en la zona noble, la de 'pay off'.

Finalizada la jornada también llegó una buena noticia ya que el Rácing pinchó en su visita al feudo del Sporting. Los gallegos se llevaron el gato al agua al imponerse por 3-1 con lo que las cosas si aprietan un poquito más en la cabeza. La distancia que separa ahora mismo al líder de los rojillos es la de un partido. El Racing suma 20 puntos, los mismos que atesora el Barakaldo, y el Mirandés suma 17. Por delante está el Oviedo con 18.

Con la derrota del Racing ya no queda en el grupo más equipo invicto que uno, y ese es el de Anduva que el sábado ante el Tudelano buscará lo que aún le falta, una victoria en casa.

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