Juanlu pelea para hacerse con el balón ante la presión del goleador de la tarde, Uzuni. / Prensa2

El equipo mejoró pero no sirvió ni para puntuar

Dos zarpazos de Uzuni y decisiones arbitrales discutibles condenaron al Mirandés en Granada

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Acudir al Nuevo Los Cármenes no es empresa fácil y por lo tanto cabía pensar que no iba a ser el mejor escenario para conseguir que los de Anduva arrancaran y lograran la primera y tan necesaria ya victoria en esta Liga.

Partiendo de esa premisa lo que tocaba era ver si el Mirandés iba a afrontar con valentía el reto en el feudo de uno de los equipo llamados a pelear por regresar a Primera y lo cierto es que los primeros compases del encuentro fueron ilusionantes. El Mirandés se adueñó del cuero y se mostró mandón, pero el buen inicio no sólo no tuvo recompensa sino que se vio castigado por una más que discutible decisión arbitral al anular un gol de Raúl Navas. Después apareció el máximo goleador de la categoría para demostrar el por qué de su condición y, pese a que el Mirandés mejoró en relación a las citas precedentes, no pudo encontrar el camino para conseguir ni tan siquiera puntuar.

El duelo se inició con un Mirandés atrevido, intenso y que presionaba en campo contrario para complicar la salida de los nazarís, y eso provocó que en menos de diez minutos los rojillos hubieran votado tres saques de esquina. Como consecuencia del lanzamiento de uno de ellos llegó la primera jugada polémica. El envío de Pinchi fue cabeceado a la red por Raúl Navas pero el gol no subió al marcador al entender el colegiado que el cuero había salido por la línea de fondo en el centro. Las imágenes que se ofrecieron dejaban la duda en el aíre. El cuero no pareció salir por completo, pero no se veía el lanzamiento desde el banderín. Prevaleció el criterio arbitral y no hubo premio para la insistencia del Mirandés que aguantó los arreones de los de Karanka que no estaban muy cómodos, pero que encontraron puerta tras un zapatazo de Bodiger que Callejón domó para que Uzuni hiciera el 1-0 y, otra vez cuando parecía que se iba a ir el Mirandés al descanso con un buen resultado. Era el minuto 44;mal minuto para encajar.

Buena reacción

Pese a verse por detrás en el marcador el equipo salió confiado tras su paso por vestuarios y fruto de la presión alta forzó un mal envío de Bodiger a Molina que aprovechó Raúl;anduvo listo, presionó y se llevó el esférico para encarar y batir a Andrés. Era el minuto 49 cuando llegó el 1-1 y la esperanza porque el Granada no acababa de encontrarse cómodo y el Mirandés había hecho lo más difícil.

El equipo se mostraba disciplinado y activo pero le volvió a faltar una pizca de serenidad para llevar el partido a su terreno. Permitieron los rojillos que el Granada acelerara las acciones y acabara marcando los tiempo. Tenía además en sus filas al máximo artillero y volvió a aparecer. Lanzamiento largo de Molina que Callejón convierte en asistencia para que Uzuni haga el 2-1 en el minuto 75.

Fue un mazazo y a partir de ahí el Mirandés lo intentó, pero sin tanta fe. No salían las cosas arriba y, para colmo de males, el partido se cerró con la rigurosísima expulsión de Jofre. El colegiado vio codazo en lo que pareció una simple carga hombro con hombro.

El equipo mejoró sustancialmente con relación a citas previas, pero el resultado acabó siendo el mismo. Los de Anduva no han logrado puntuar aún fuera de casa ni estrenar el casillero de victorias.