«Hemos tenido que empezar el trabajo directamente con balón»

Pablo Gómez afronta su segunda temporada en el Mirandés. /Avelino Gómez
Pablo Gómez afronta su segunda temporada en el Mirandés. / Avelino Gómez

El escaso margen de vacaciones que han tenido los jugadores le ha obligado a hacer una planificación diferente de la pretemporada

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Pablo Gómez fue el encargado de mantener la forma física de los rojillos en la pasada campaña y pocos días después de que llegara el ansiado retorno a Segunda fue confirmado como preparador físico para esta temporada 2019/20. Habiendo estado como estuvo ligado a la disciplina del Mirandés también él ha tenido que reincorporarse al trabajo tras un período vacacional más corto de lo habitual y ya está dedicándose al cien por cien para poner a tono a los jugadores, los que están y los que vayan llegando.

–Lo primero que toca preguntar después de los primeros días de trabajo es ¿cómo han llegado?

–Los que tenemos actualmente, excepto Martín ya estaban con nosotros y han tenido muy poquitas vacaciones. Cuando el tiempo es de seis o siete semanas se les dan unas directrices para que lleguen en condiciones a la nueva temporada, pero en este caso lo que les habíamos pedido es que desconectaran la cabeza, era lo prioritario y la verdad es que han venido todos bien.

–¿En forma?

–La verdad es que sí, estamos notando que todos están en buenas condiciones y que van a estar a tono sin problemas y rápidamente.

–Eso los que están y, ¿los que vayan llegando?

–Lo iremos viendo. Dependerá de cómo hayan pasado el verano. Si son jugadores que han estado haciendo la pretemporada con sus equipos no habrá ningún problema y se meterán al mismo ritmo que los nuestros. Si viene alguno que está parado pues trabajaremos con él de forma individualizada para que esté igual que sus compañeros lo más rápido posible.

–Ha habido poco descanso, la reincorporación al trabajo ha sido casi inmediata y la Liga ya está ahí. ¿Esto ha implicado que se haya tenido que planificar la pretenporada de otro modo?

–La pasada temporada fue muy larga y como estamos con los que ya estaban el año pasado hemos empezado partiendo de niveles más altos y diferente. Como han sido tan pocos días, la falta de entrenamiento tan escaso les ha provocado quitarse la carga de trabajo con la que acabamos, pero poco más. No han perdido los valores condicionales que tenían.

–Así que el inicio de las sesiones preparatoria ha sido más intenso ¿no?

–Hemos empezado el trabajo con balón directamente. En las pretemporadas pasadas la primera semana era de trabajo más alejado del fútbol, pero aquí nos ha tocado esta vez hacerlo con contenido futbolístico y, no es que esté siendo dura, sino lo más adecuada posible a las condiciones con las que venían los jugadores. La intensidad y el ritmo de trabajo tiene una intensidad un pelín más alto que si hubiéramos empezado la temporada con jugadores que llevaban seis semanas de descanso.

–La pasada temporada, acabó siendo muy larga y la que viene también lo será al haber 22 equipos y más jornadas. ¿Esto obliga a planificar las cosas de diferente manera o eso está muy lejos?

–Como preparadores físicos tenemos que tener un ojo en el día a día, en el próximo partido, pero también oteo en lo que hay a lo largo de la temporada. En Segunda hay muchos partidos y se hace muy larga para todos los equipos y eso lo tenemos que tener en cuenta, pero ahora mismo lo que estamos buscando es llegar en las mejores condiciones al primer partido y luego, poco a poco, iremos gestionando la carga de trabajo para encontrarnos lo mejor posible durante todo el año.

–Mirándolo todo de modo global pero lo primero lo inmediato, ¿es así?

–Eso es, ahora el objetivo es el de llegar en las mejores condiciones al primer mes de la competición para arrancar bien.

Más ritmo de juego

–Entramos en nueva categoría y se supone que la exigencia física será mayor para las plantillas.

–El mayor nivel de los jugadores se nota sobre todo en el ritmo de juego de los partidos, así que la carga de trabajo debe ajustarse a eso, y nosotros lo sabemos y es en lo que estamos incidiendo para que luego no nos pase factura.

–Cuando se habla con un preparador físico surge siempre la cuestión de los famosos picos de forma de la plantilla...

–Bueno, cuando trabajas con un grupo buscar picos de forma es una utopía. Hay que ir gestionando la temporada con visión global. Buscar picos para un partido o para otro no entra en mi forma de trabajar. Si te pones como meta una fecha igual empiezas mal, no llegan resultados y entras en una dinámica negativa que puede incluso lastrarte a nivel psicológico. El fútbol depende de muchas variables y el estado físico tiene que ir en consonancia con los conceptos tácticos y el estado mentad tanto individual como el del colectivo.

–Vamos que lo importante es encontrar una simbiosis entre estado físico y mental de todos los que componen la plantilla.

–Pues sí, pero dar con la fórmula perfecta es complicado. Si la tuviéramos todos los equipos quedaríamos en la parte alta de la clasificación pero al final unos están ahí y otros no. Nosotros intentaremos que todas las variables sean las adecuadas y estén equilibradas para ir sumando puntos en este año de regreso a Segunda.

–Abundando en lo de las variables y las circunstancias que se presentan en una temporada, lo que no se puede prever nunca son las lesiones, lo peor para todos , incluidos los preparadores físicos ¿no?

–En las lesiones influyen muchas cosas. Nosotros con los fisios y los médicos tratamos de que no se produzcan. El año pasado en ese sentido las cosas fueron bastante bien. Hemos analizado como hicimos las cosas y estamos intentando mejorar todo lo que creemos que se puede y queremos que haya el menos número de lesiones posible para que el entrenador pueda tirar del jugador que él crea que tiene que jugar cada partido

–Que no las haya musculares que si no la culpa ya se sabe en quién recae.

–Bueno, es parte de nuestro trabajo y lo asumo, así que trataré de que eso no ocurra.