Un rey del empate con sensaciones

La igualada cosechada en Anduva ante el Real Unión es la cuarta consecutiva en casa. /A. G.
La igualada cosechada en Anduva ante el Real Unión es la cuarta consecutiva en casa. / A. G.

Tras los cuatro partidos disputados en Anduva, es incomprensible que los rojillos no hayan ganado aún como locales a pesar de haberlo merecido

ÁNGEL GARRAZA

Es, sin lugar a dudas, la asignatura pendiente del Mirandés en las ocho jornadas disputadas. Mientras se comporta como un bloque que muestra toda su fiabilidad a domicilio, que es donde ha cimentado gran parte de sus catorce puntos (10. en concreto), en Anduva se le resisten los triunfos. De hecho, no ha conseguido ni uno porque zanjó sus compromisos, los cuatro ya disputados, con otros tantos empates. Es, junto al Sporting B, el equipo del Grupo II de Segunda B que más igualadas acumula: 5 en 8 envites; los cuatro en Miranda y el obtenido en Estella en la jornada inaugural.

Es lo que le ha echado de la zona de privilegio y el motivo que le ha llevado a colocarse, de nuevo, fuera de los puestos que dan derecho a disputar la fase de ascenso a Segunda División a partir de mayo.

«Se jugó como nunca y se empató como siempre». Es el comentario que se ha generalizado desde que arrancó la temporada por parte de la hinchada cada vez que su equipo ejerce de anfitrión. La lectura positiva que se extrae, una vez que se ajuste la intensidad defensiva, que se arranque a pleno rendimiento todos los partidos (también en casa) y se afine la puntería es que no se pueden escapar muchos más encuentros si se generan las ocasiones que se contabilizan en Anduva.

Pero mientras llegan las anheladas victorias en casa, fundamentales para mantener las aspiraciones, aún intactas, que mantiene la escuadra rojilla, lo cierto es que el Mirandés se ha convertido en el rey del empate del grupo.

Uno, fuera de casa y cuatro, en Miranda. Es la denominada media inglesa, aunque al revés porque se supone que donde más veces se obtienen los tres puntos es al calor de la afición. A los de Jiménez les ocurre todo lo contrario: donde solo han ganado ha sido lejos de Anduva, un hecho que obliga a intentar vencer el sábado en Lezama para que las diferencias con los rivales ubicados en la parte alta de la clasificación no vayan en aumento; todavía más.

Todos los empates anteriores habían sido a un gol; el del domingo fue a dos tantos. Frente al Izarra, en el único que ha logrado como visitante, tenía la victoria en la mano, pero en la última acción los navarros empataron. Fue un punto que, a tenor de lo visto, merecieron.

Las tablas contra el Racing en un partido equilibrado también pudieron considerarse justas, pero los otros tres partidos disputados en Anduva frente a Barakaldo, Sporting B y Real Unión (en el único que constan dos goles por equipo) hubo juego y ocasiones de sobra para haber sumado todos los puntos en juego. De haber sido así, con lo cosechado a domicilio, el Mirandés compartiría ahora con el Racing ubicación en lo más alto de la tabla.

El filial sportinguista, que suma también cinco igualadas, ha obtenido tres en Mareo ante Leioa, Real Sociedad B y Arenas y dos fuera de Gijón: en Gernika y Miranda.

El Mirandés es el mejor equipo del grupo cuando tiene que desplazarse. Sus 10 puntos nadie los iguala. Sin embargo, son datos que se empeoran en su campo. Solo hay cuatro rivales que lo han hecho peor, al menos en cuanto a puntos se refiere: el colista Durango, con solo uno en cuatro compromisos; el Vitoria que ha sumado dos; el Izarra, que pierde fuelle después de protagonizar un notable inicio de campeonato, contabiliza también dos en Merkatondoa y el Sporting B, que ha podido retener únicamente tres en Gijón. De los doce puntos que se han puesto en juego en Anduva, los locales solo se han hecho con cuatro. O, lo que es lo mismo, con un tercio del total.

Tras los dos meses de competición, ocho jornadas, los de Anduva son, junto al líder Racing, los únicos que no han encajado derrotas, aunque en el casillero de empates se contabilice un número más elevado del deseado. Los cántabros, que este año parece que sí han tomado la senda correcta para aspirar a un ascenso que en la capital santanderina llevan persiguiendo cuatro años, son los que han obtenido más triunfos.

Un total de seis, 18 puntos, que con los dos choques que finalizaron en tablas les sirve para liderar el Grupo II de forma destacada. Es el máximo realizador con un total de 17 dianas, dos más que el Oviedo Vetusta, que ha cogido el testigo de conjunto revelación de sus vecinos y encarnizados rivales, el Sporting B, y tras ascender de Tercera se ha encaramado a la tercera plaza; y tres más que el Mirandés, que es el tercer equipo más goleador de los veinte que compiten en la Liga.

Los únicos que, hasta la fecha, no han conseguido ganar después de ocho choques son el colista Durango y el penúltimo clasificado, el Gernika, un adversario que en nada se parece al de la campaña pasada, cuando a punto estuvo de colarse en el 'play off' de ascenso a Segunda.

El Mirandés ya piensa en la novena jornada, que le medirá con el Bilbao Athletic en Lezama el próximo sábado, a partir de las cinco de la tarde. Una cita en la que intentará demostrar ante una escuadra en 'play off' por qué es el conjunto más seguro y fiable fuera de casa.

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