Empate con dos caras opuestas

Matheus durante una jugada del encuentro. /OSMA
Matheus durante una jugada del encuentro. / OSMA

El Mirandés salva un punto ante el Gernika (1-1), con un tanto de Hugo Rama, después de una primera mitad en la que fue superado por el juego directo de los locales

TONI CABALLERO

Estaba en preaviso, visitaba Urbieta, Gernika, donde Racing; Logroñés; Athletic B y Real Sociedad B ya se habían dejado puntos en la presente temporada. Aún así, el Club Deportivo Mirandés no fue capaz de dar un manotazo sobre la mesa y las sensaciones del equipo a domicilio continuaron con la línea agridulce del último tramo de competición. Los rojillos lograron sumar un punto tras una primera mitad muy pobre en la que fueron inferiores al conjunto foral. En la segunda, el equipo se rehizo e igualó la contienda con minutos de buen juego. Así, los de Anduva suman 63 puntos en la tabla, y distancian en 7 al Logroñés, tercer clasificado, y en 15 al Real Oviedo B, quinto, a falta de que ambos disputen hoy sus correspondientes encuentros.

Pese a las contradictorias sensaciones del global del encuentro, los rojillos saltaron al campo con una idea muy clara en su planteamiento: adelantarse cuanto antes. Con dos puntas, Claudio y Matheus, el cuadro de Anduva trató de buscar la verticalidad a través del dominio del esférico, ayudados en la mediapunta por Álvaro Rey. Y así fue, pero sólo durante los primeros minutos. Los de Borja Jiménez iniciaron el choque con mucha intensidad y sin complicarse en la creación de juego. Matheus, en el minuto 8, gozó de la primera oportunidad rojilla del partido tras una gran internada, y posterior centro, de Paris. Sin embargo, el ariete brasileño no fue capaz de conectar su volea cuando todo apuntaba a que podía suponer el primero en el electrónico. Instantes antes, Claudio, acostumbrado a mostrar su habilidad en el área rival, despejaba un remate de Gorka en su propia línea de gol. Tras un arranque con tinte rojinegro, el Gernika igualó la intensidad del conjunto visitante y el duelo se convirtió en un toma y daca sin grandes ocasiones de gol.

Sobrepasado el ecuador del primer parcial, el cuadro local comenzó a imponer su estilo y a cercar la portería defendida por Limones. Avisó Abaroa, el máximo goleador local este curso, con un disparo muy desviado en el minuto 29. Tan sólo un minuto después, el mismo protagonista disfrutó de la ocasión más clara de la primera media hora con un remate a placer que se marchó desviado a centímetros de la portería mirandesista. Juego directo e insistencia, ingredientes que se repitieron constantemente durante el último cuarto de hora del primer tiempo. El Mirandés, por su parte, no encontraba la tecla para asentarse sobre el césped sintético de Urbieta y se veía superado por el sistema ofensivo del rival, sobretodo en su banda derecha. Corría el minuto 40 cuando Abaroa, omnipresente en la primera mitad, dispuso de una oportunidad dentro del área pequeña de Limones, pero su remate acabó mansamente en las manos del meta manchego.

Tanto fue en cántaro a la fuente que, tres minutos más tarde, en el 43, acabó rompiéndose para lamento de la escuadra rojilla. La falta de mordiente en la medular propició un pase filtrado por la sala de máquinas Guerniquesa para que Etxabe, el mejor jugador de la primera mitad, definiese con solvencia ante la salida de Limones. Tanto que llegó antes del descanso, gol psicológico que hizo justicia a lo ofrecido por ambos conjuntos durante los primeros cuarenta y cinco.

A la vuelta de vestuarios, el Mirandés, con mas corazón que cabeza y con los ajustes realizados por el técnico abulense en el entretiempo, se lanzó a por el gol que le diese la igualada. La medular rojilla, compuesta por Rama; Galder y Bravo, comenzó a encadenar pases y a encontrar con frecuencia a Álvaro Rey, que realizó la función de nexo con los dos delanteros. En el 55, Claudio Medina protagonizó el primer aviso serio de los visitantes con un remate que se marchó por encima del travesaño de Diego.Los rojillos comenzaban a mover el árbol y tres minutos después, en el 58, Hugo Rama hizo gala de su magistral golpeó para cruzar un balón desde una posición bastante escorada e instaurar las tablas en el electrónico. El gallego sumó su cuarta diana del presente ejercicio.

Con la mitad del camino recorrido, ambas escuadras cayeron en un juego algo más lento, previsible y repleto de faltas. En el 66, el asistente del colegiado Gao Aladro, del colegio asturiano, anuló un gol polémico de Abaroa ante el desconcierto de la parroquia guerniquesa. Borja Jiménez introdujo a Guridi y Rodrigo en el último cuarto de hora, pero los revulsivos no alcanzaron, De hecho, el Gernika pudo llevarse los tres puntos sobre la hora en el 93, pero el remate de Guarrotxena fue repelido milagrosamente por Odei. Al final, reparto de puntos entre un equipo que lucha por no descender y un Mirandés que mostró dos caras opuestas en el duelo.