El domingo perfecto

Hugo Rama marcó el gol y después se retiró lesionado. /A. G.
Hugo Rama marcó el gol y después se retiró lesionado. / A. G.

El Mirandés logra una importante victoria, se pone por delante en el cruce y no encaja para visitar el próximo fin de semana el Nuevo Colombino

ÁNGEL GARRAZA

El conjunto rojillo dio primero. Toma ventaja en la eliminatoria de semifinales, no encajó que siempre es importante y el equipo tiene mucha vida en el cruce ante el decano del fútbol español. Fu un duelo de lucha, competido, igualado en el que no valen florituras sino ganar y si es un con un buen y amplio resultado, mucho mejor. El golazo que logró Hugo Rama puede valer su peso en oro el próximo fin de semana en el Nuevo Colombino.

No se habían asentado los equipos sobre el césped cuando el Mirandés logró su primer gol. En el minuto 3, Hugo Rama anotó un tanto 'marca de la casa'. Es impresionante como lanza este jugador desde larga distancia. Y con que precisión. Guridi se hizo con la pelota, esperó la entrada de un rival, asistió fuera del área y el de Santiago coló el cuero por toda la escuadra. Un golazo.

El Recreativo venía de caer eliminado en el cruce de campeones y el los rojillos de superar al Atlético B, así que esta diana tan pronto tenía que pasar factura a los visitantes. Con una línea defensiva muy adelantada, Tropi por delante y otros cuatro futbolistas por delante más Caye Quintana mientras que Borja Jiménez se decantó por Guridi en lugar de Romero y Kijera, que llegó finalmente a tiempo, en el latera.

Los rojillos tenían que jugar con cabeza y no cometer errores. Hubo varios en la salida de balón, lo que provocó que Caye Quintana se quedara solo ante Limones, pero chutó mal, muy flojo. Iago Diaz después, no acertó en otra clara ocasión. Al chutar muy flojo tras pasar el balón por el área sin que nadie lo tocara.

El goleador dio el susto cuando en un mal gesto se quedó tendido en el suelo. Se reincorporó, por fortuna, al terreno de juego. El gol, no obstante, espoleó a los blanquiazules, que pasaron a dominar de forma clara y a gozar de ocasiones al presionar de forma muy intensa a los centrales y Álvaro Bravo, muy imprecisos en los pases. El Mirandés no volvía a acercarse a los dominios de Marc. Caye Quintana se aprovechó de que el árbitro no señaló una mano clara de un futbolista onubense pero, de nuevo, lanzó muy flojo.

Transcurrieron veinte minutos desde el gol y en el siguiente acercamiento que protagonizaron los de casa estuvieron a punto de ampliar la renta. Yanis chutó y bajo palos despejaron al alimón Puerto y Jesús Valentín. Hugo lo volvió a intentar desde casi 40 metros, Marc no atrapó y Yanis no llegó por centímetros. Solo se había logrado un gol, pero podía haber habido más. Los de Jiménez se hicieron otra vez con la pelota, tocando y triangulando bien, con el mando del encuentro.

El rival había bajado ya la intensidad de la presión. Lógico. No podían emplearse como lo hicieron los primeros veinte minutos. Álvaro Rey buscaba de manera constante al lateral Jiménez, con una tarjeta amarilla. Mientras tanto, Hugo Rama volvía a quedarse sobre el césped y cuando se enfilaba ya el tiempo de descanso se tuvo que retirar. Romero ocupó su lugar.

La segunda mitad arrancó con dominio del bloque foráneo. Pero tampoco generaba acciones de peligro. Salmerón optó por mover el banquillo para dar entrada a Quiles, un futbolista de calidad. En el 66 Israel Puerto remató de cabeza un balón parado, pero el cuero se marchó por encima del larguero. Fue el acercamiento más peligroso hasta que Limones tuvo que salir para despejar con el pie.

Los blanquiazules fueron acercándose cada vez más. Las acciones a balón parado eran todas conectadas por los visitantes. Al menos, no tenían tino. El Mirandés aguantaba con el 1-0 que no es mal resultado. Sin encajar y con victoria.

Los rojillos salían poco de su campo. En una de las únicas acciones que pudieron hacerlo, el balón merodeó el área pequeña tras rechazar hacia su portería un defensa andaluz. Y en la siguiente, Rodrigo peleó con mucha convicción una pelota y su asistencia fue para que rematara Romero. Salió rozando el poste.

El partido decayó en ritmo y eso hizo que los de Jiménez se acercaran con una mayor asiduidad a la portería de Marc. Ya no pasó nada más. El técnico mirandesista se conformaba con este resultado, que es bueno y puso en liza a Carlos Julio por Álvaro Rey cuando el cronómetro marcaba el minuto 90.

El Mirandés tiró de oficio, que también es positivo y más a estas alturas de la competición, y el rival deberá hacer más de un gol siempre que el bloque de Miranda no logre perforar la meta de Marc. Todo se decidirá en Huelva. Lo previsto.