El extremo Ernesto Gómez es uno de los jugadores más destacados del Burgos. / Burgos CF

Una deuda de 10 millones que no empaña la ilusión por el retorno

La pésima gestión económica de los anteriores propietarios del Burgos CF contrasta con la respuesta de la afición en su regreso

RAÚL CANALES

Burgos ha vivido un verano de sensaciones encontradas. La ilusión que ha despertado en la ciudad el regreso al fútbol profesional se ha visto empañada por la crisis económica del club, fruto de la pésima gestión de la familia Caselli, que llegó a poner en riesgo en los despachos el ascenso logrado en el campo. Finalmente un nuevo grupo empresarial se ha hecho con las riendas de la entidad con un doble objetivo: consolidarse en Segunda y sanear las cuentas.

Hace apenas unos días los nuevos mandatarios reconocían que la deuda asciende a casi 10 millones de euros tras pagar unos sueldos desorbitados para Segunda B y unas primas muy alejadas de la realidad de la división de bronce. Si no hubiera logrado el ascenso, el club estaba condenado al concurso de acreedores, pero tras dar el salto de categoría, ahora tiene margen para intentar estabilizar su situación a medio plazo ya que sus ingresos se han visto incrementados. El éxito deportivo ha sido la tabla de salvación de la gestión económica.

La crisis financiera ha empañado pero no ha frenado la euforia que se respira en la capital. El Burgos ronda los 7.000 abonados y la afición está demostrando que tenía ganas de volver a ver a su equipo compitiendo contra los mejores, a pesar de que el comienzo de temporada ha sido dubitativo.

A pesar de las limitaciones económicas y de haber acometido la renovación total del césped del estadio, los burgaleses han conformado una plantilla en la que figuran varios nombres ilustres que saben bien lo que es jugar en la elite del fútbol nacional. Con Julián Calero al mando, el club ha mantenido el bloque que logró el ascenso, liderado por el veterano Saúl Berjón, al que ha sumado once fichajes, entre los que destacan el extremo Ernesto (Alcorcón), el delantero Álex Alegría (Mallorca), Riki (Real Oviedo) o Grego Sierra (Sabadell). En el vestuario de El Plantío hay también dos futbolistas con pasado rojillo: Claudio Medina y Undabarrena, que apenas han tenido protagonismo en las primeras jornadas. El centrocampista solo ha sido titular en una ocasión mientras que el delantero ha disputado únicamente tres minutos.

Por ahora, la adaptación a la nueva categoría no está resultando sencilla para el Burgos, que en las siete jornadas jugadas solo ha obtenido un triunfo. Eso sí, fue en el derbi ante el Valladolid, un encuentro en el que los de Calero se soltaron y firmaron una notable actuación, goleando a los pucelanos (3-0) en el que sin duda ha sido su mejor actuación en lo que va de temporada. Habitualmente los duelos en los que participan los de Calero no contabilizan muchos goles ni ocasiones ya que su propuesta futbolística apunta más a anular las virtudes del rival y explotar su fortaleza en acciones a balón parado. La estrategia es una de los principales peligros del Burgos, por lo que Lolo Escobar ha pedido a sus jugadores que no caigan en la trampa de cometer faltas innecesarias porque entonces sufrirán para defender su portería.